Fedorova, de 45 años, se convirtió en una figura visible de la comunicación prorrusa en Francia tras el cierre de RT France en 2023, consecuencia de las sanciones europeas contra los medios vinculados al Kremlin después de la invasión rusa de Ucrania.
Aunque la cadena dejó de emitir, Fedorova mantuvo una presencia activa en el debate público francés como comentarista en medios del empresario conservador Vincent Bolloré, entre ellos la cadena de televisión CNews, la radio Europe 1 y el semanario Le Journal du Dimanche. En esos espacios defendió posiciones alineadas con la narrativa de Moscú sobre la guerra en Ucrania y las relaciones entre Rusia y Occidente.
Leer tambiénRusia: justicia pide búsqueda internacional del fundador de Telegram por terrorismo
La orden de expulsión, revelada por el diario Libération, sostiene que Fedorova "atenta contra los intereses fundamentales del Estado" y que su permanencia en Francia constituye "una amenaza particularmente grave y actual para el orden público".
Según el documento citado por el periódico, la comentarista habría actuado como "un relevo de las campañas de desinformación dirigidas por las autoridades rusas", con el objetivo de "desestabilizar el orden público" y debilitar la confianza de los ciudadanos europeos en sus instituciones.
La decisión del gobierno francés se produce a menos de un año de las elecciones presidenciales de 2027, una campaña en la que la influencia extranjera y la desinformación se han convertido en una de las principales preocupaciones de las autoridades. Emmanuel Macron no podrá presentarse a un tercer mandato y la líder ultraderechista Marine Le Pen figura entre las favoritas en los sondeos.
Leer tambiénFrancia: Bolloré responde a los 170 escritores que abandonaron su editorial
El caso de Fedorova ya había generado controversia a finales de mayo, cuando se reveló que su permiso de residencia en Francia había sido prorrogado por diez años en 2024. Un artículo publicado entonces por Le Monde señalaba su creciente influencia dentro del ecosistema mediático de Bolloré.
El Ejecutivo francés, incluido el presidente Macron, la ha acusado de actuar como una "propagandista" del Kremlin. En respuesta, responsables de los medios vinculados a Bolloré defendieron la libertad de expresión y el pluralismo de opiniones, rechazando las acusaciones de censura.
Compartir esta nota