El presidente Donald Trump reaccionó rápidamente, calificando el fallo como una “gran victoria”.
La máxima instancia judicial, de mayoría conservadora, consideró que los estados de Idaho (noroeste) y Virginia Occidental (este) pueden determinar la elegibilidad para las competiciones femeninas basándose en el sexo biológico.
“Confirmamos que los estados pueden reservar las competiciones femeninas a las mujeres biológicas”, señala la decisión.
Más de la mitad de los estados del país han adoptado ya leyes en este sentido.
El fallo, aprobado por seis votos contra tres, se produce tras una serie de decisiones recientes sobre cuestiones relacionadas con personas transgénero.
En 2025, la Corte Suprema ya permitió al estado de Tennessee prohibir a menores trans el acceso a tratamientos de transición, al considerar que dicha ley no era discriminatoria.
En esta ocasión, los jueces se pronunciaban sobre dos casos en los que tribunales inferiores habían dado la razón a jóvenes atletas trans a quienes se les había impedido competir.
Las demandantes alegaban discriminación y se apoyaban en la Constitución, que garantiza la igualdad ante la ley, así como en una ley federal que prohíbe la discriminación por sexo en el ámbito educativo.
Por su parte, los estados defendían estas medidas en nombre de la equidad en la competición y la seguridad de las atletas, argumentos que la Corte tuvo en cuenta en su decisión.
El juez Brett Kavanaugh señaló que permitir la participación de personas nacidas varones en competiciones femeninas puede plantear cuestiones de seguridad, especialmente en deportes de contacto, y generar desventajas competitivas.
En desacuerdo, la jueza Sonia Sotomayor consideró que la decisión se basa en “suposiciones más que en hechos”.
Una de las demandantes, Becky Pepper-Jackson, afirmó que deseaba participar en competiciones escolares “por las mismas razones que otros estudiantes: hacer amigos, divertirse y superarse”.
Su abogado estimó que la decisión podría influir en legislaciones similares en otros estados, aunque subrayó que la Corte no impide que cada estado adopte un enfoque diferente.
La cuestión ha generado movilizaciones y debate público en Estados Unidos en los últimos años, en particular tras casos como el de la nadadora Lia Thomas, en 2022.
Con información de la AFP
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