Con AFP
En un nuevo giro, la ejecución de Christa Pike en el estado de Tennessee falló, y fue trasladada al hospital después de que los testigos vieran que seguía respirando tras recibir dos inyecciones letales.
Pocas horas antes, la Corte Suprema estadounidense había dado luz verde para que Pike se convirtiera en la primera mujer en morir por inyección letal en ese estado sureño en 200 años.
"Esta noche, el estado de Tennessee una vez más falló en llevar a cabo una ejecución legal", anunció el equipo de defensa de Pike en un comunicado. "Christa está siendo atendida en un hospital cercano. No se nos ha informado sobre su condición", agregó.
Las autoridades penitenciarias de Tennessee no confirmaron públicamente el resultado de la ejecución, que incluyó dos inyecciones de pentobarbital, ni respondieron a una solicitud de información de la AFP.
"Las preocupaciones planteadas por la señora Pike resultaron ser ciertas: dificultad para acceder a las venas, venas reventadas, pentobarbital en mal estado, ausencia de atención médica de emergencia disponible cuando, de forma inevitable, algo sale mal, y todo bajo un protocolo que sigue envuelto en el secreto", prosiguieron sus abogados en su declaración.
Tras el malogrado ajusticiamiento, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunció la suspensión de otra ejecución prevista para este año y pidió una "revisión global por parte de terceros" de lo sucedido con Pike, según medios locales.
Siete reporteros que estaban en la sala para presenciar la ejecución dijeron en una transmisión en vivo que la mujer de 50 años cantaba y se movía en algunos momentos, se quejó de dolor en el brazo después de la inyección y estaba claramente viva y roncando antes de que los funcionarios penitenciarios los sacaran del recinto.
La ejecución de Pike debía ser la número 30 desde comienzos de año en Estados Unidos, 16 de ellas tan solo en Florida. Pike fue condenada a la pena capital por el homicidio de una compañera de clase, hace tres décadas, a la edad de 18 años.
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