El paso fronterizo de Rafah permanecía cerrado desde la primavera de 2024. Este domingo, víspera de la apertura oficial, las autoridades israelíes llevaron a cabo una operación de prueba el día anterior en Rafah, informa nuestra corresponsal en Jerusalén, Frédérique Misslin. Imágenes difundidas mostraban ambulancias a la espera de la apertura del paso. Israel habló de una fase piloto, mientras que las autoridades palestinas aseguran que el tránsito en ambos sentidos debería comenzar efectivamente este lunes.
"Se trata de la primera vez en casi un año que los habitantes del enclave pueden entrar y salir por el único enlace directo con Egipto. La apertura se produce tras la llegada de la misión europea y después de meses de retrasos desde que el acuerdo de Alto el Fuego firmado en octubre entrará en vigor", informa nuestra corresponsal en El Cairo, Nuria Tesón.
El alto el fuego disminuyó, si bien no acabó por completo con los bombardeos de Israel, que desde la firma ha matado al menos a 520 palestinos, según el Ministerio de Salud en el enclave.
Tránsito muy limitado
éEn esta fase inicial el tránsito es muy limitado. Distintas fuentes afirman que hasta 50 personas podrán cruzar a diario en ambos sentidos. Aunque medios israelíes apuntan que este lunes podrían salir de Gaza alrededor de 150 personas, entre ellas varios heridos, mientras una cincuentena tendrían que entrar desde Egipto. El paso funcionará solamente unas horas al día y por el momento, la reapertura no incluye la entrada de ayuda humanitaria que continúa canalizándose a través del cruce israelí de Kerem Shalom. En un contexto de grave crisis humanitaria, los gazatíes carecen de acceso a agua y saneamiento a productos básicos y la casi totalidad de su población está desplazada. Enfermos, heridos y estudiantes serán a priori los más beneficiados de esta apertura, que se enmarca en la primera fase del plan impulsado por Estados Unidos, que prevé nuevas retiradas militares y el inicio de la reconstrucción del territorio", agrega nuestra corresponsal regional, Nuria Tesón.
Los palestinos estiman que unos 200 pacientes esperaban el domingo poder cruzar hacia Egipto. Alrededor de 20.000 palestinos esperan poder salir del enclave para acceder a atención médica. También son varios miles los que desean regresar a sus hogares.
Vigilancia con reconocimiento facial
Ubicado en una zona que aún está ocupada por el ejército israelí, el paso fronterizo de Rafah estará sujeto a condiciones de entrada y salida muy estrictas. Para cruzar será necesaria una autorización previa de los servicios de seguridad israelíes y el tránsito será vigilado mediante sistemas de reconocimiento facial. Los pacientes autorizados a salir del enclave podrán ir acompañados por dos familiares.
Para los enfermos que buscan atención médica, el cruce sigue un "procedimiento extremadamente difícil", con "muy poca visibilidad sobre quién podrá salir y en qué momento", lamenta Claire Nicolet, de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF), presente en Gaza.
Quienes deseen regresar a Gaza estarán autorizados a llevar un número limitado de equipajes y ningún objeto metálico.
Porque numerosos gazatíes también esperan la apertura con la esperanza de reunirse con sus familias, algunas separadas desde el inicio de la guerra. Ahmad estaba de viaje de negocios en Cisjordania ocupada y debía regresar inicialmente a Gaza el 10 de octubre de 2023. A día de hoy, sin permiso, sin autorización para regresar, sin nada, lleva más de dos años bloqueado en Ramala.
Plantar una tienda "en las ruinas de nuestras casas"
Pero espera que ya sea solo cuestión de días. Desde la reapertura del paso de Rafah, "tenemos que regresar a nuestra tierra. Esperamos que el paso se abra de verdad, para volver y establecernos en una tienda, sobre las ruinas de nuestra casa", declara a nuestra enviada especial en Ramala, Alice Froussard.
El miedo por su familia era omnipresente, sobre todo porque los contactos eran difíciles: "En un momento, pasé 14 días sin ningún contacto con mi esposa y mis hijos. Al final me encomendé a Dios, diciéndome que quizá se habían convertido en mártires", continúa Ahmad.
Así, la reapertura de esta frontera, aunque sea limitada, es un rayo de esperanza. Esta división geográfica, esta falta de contacto, se había vuelto insoportable para la familia, cuenta Dalia, la esposa de Ahmad, en una videollamada desde Deir al-Balah: "Los niños esperan a su padre, que les hace muchísima falta. Mi hija también; era muy pequeña cuando su padre se fue. Y yo también, por supuesto, extraño a mi marido. Si Dios quiere, volveremos a reunirnos".
Ella espera sobre todo que su marido logre formar parte de quienes Israel autorice a regresar: «Esperaré el tiempo que haga falta», suspira.
La reapertura debería permitir que los 15 miembros del Comité Nacional para la Administración de Gaza regresen al territorio: estarán a cargo de la gestión del enclave de manera transitoria, según el plan de paz de Donald Trump. Se desconoce cuándo podrán cruzar.
Tampoco hay fecha para la apertura del paso a los camiones de ayuda humanitaria.
En respuesta a los temores de una operación que fuerce a los palestinos a abandonar masivamente el enclave, Egipto y Jordania reafirmaron el domingo su oposición a "cualquier intento de desplazamiento del pueblo palestino fuera de su tierra".
Compartir esta nota