Muy criticado tras un fin de semana de violencia, Emmanuel Macron, en su discurso del 18 de octubre, vinculó las reivindicaciones francesas sobre el coste de la vida a la situación en Oriente Medio. En este contexto, el presidente francés parte este lunes hacia el Golfo para una visita de tres días que incluye cuatro escalas: Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Qatar. El mandatario deberá hacer frente a una doble urgencia: contribuir a estabilizar la región y, al mismo tiempo, proteger los intereses energéticos y estratégicos de Francia.
Estos países del Golfo, aliados de Francia, se han visto inmersos en la guerra a raíz de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero. La región sigue siendo inestable. Irán continúa sus ataques, especialmente contra buques que atraviesan el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el comercio mundial.
El objetivo principal de este viaje presidencial es diplomático, tal y como informó la enviada especial de RFI a Abu Dabi, Alice Froussard. Emmanuel Macron buscará influir en la desescalada y reafirmar su papel como socio de las monarquías del Golfo. Francia aboga por el diálogo, dado que aún no se ha alcanzado ningún acuerdo sobre el estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio mundial de hidrocarburos.
La popularidad de Francia en el Golfo
Francia goza de una imagen positiva en los países del Golfo, ya que ha mostrado su apoyo a estos Estados desde finales de febrero, señala Camille Lons, subdirectora de la oficina en París del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR): “Francia reaccionó con gran rapidez al estallar la crisis a principios de año, desplegando diversos medios militares —incluidos activos navales y sistemas de defensa antiaérea, así como aviones Rafale en el caso de los Emiratos Árabes Unidos—.
Todo ello es percibido de forma muy positiva por estos países, que actualmente se encuentran en una situación de cierto aislamiento frente a la amenaza iraní, en un contexto en el que Estados Unidos —su socio clave en materia de seguridad— no siempre ha estado presente para defenderlos. Esto ocurre en un momento crucial, dado que en las últimas semanas se ha observado un recrudecimiento de los ataques en el estrecho de Ormuz». Por tanto, el objetivo central de la visita de Emmanuel Macron será abordar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, tratar de reforzar la asociación en materia de cooperación en defensa con dichos países y explorar vías para intentar estabilizar la situación en el estrecho de Ormuz.
La otra prioridad de esta visita será la energía: la crisis está perturbando el abastecimiento y generando tensiones en los mercados. Así pues, el jefe del Estado busca asegurar las rutas marítimas y obtener volúmenes adicionales de petróleo y diésel. Representantes de Total y Engie también le acompañan en este viaje.
Las bazas de Francia en materia de defensa
El tercer eje importante de esta visita tiene que ver con la defensa. En primavera, Francia desplegó en Oriente Medio su portaaviones Charles de Gaulle, aviones Rafale, una fragata y sistemas de defensa antiaérea para proteger los intereses franceses y prestar apoyo. Emmanuel Macron también ha decidido enviar soldados franceses para proteger el puerto de Yanbu —una importante terminal petrolera en Arabia Saudí—, país que, no obstante, no visitará en esta ocasión.
Las necesidades de los países del Golfo en materia de defensa antiaérea siguen siendo considerables. En la delegación también figuran representantes de la industria armamentística francesa, y se espera que Francia cierre acuerdos en el ámbito de la defensa, ya que cuenta con los recursos necesarios para satisfacer las demandas de las monarquías petroleras de la región. Como señala Camille Lons: “Existen necesidades muy inmediatas en el plano de la defensa, especialmente frente a los drones. Es probable que también requieran sistemas de radar e intercambio de información de inteligencia. Se trata, fundamentalmente, de reforzar su defensa ante la amenaza iraní. A largo plazo —en los próximos meses y años—, estos países tendrán una enorme necesidad de desarrollar su propia base industrial y sus propias capacidades de defensa”.
Por último, esta gira tiene también un carácter económico y estratégico, ya que Francia busca atraer a los fondos soberanos del Golfo, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial.
Compartir esta nota