Por Naïla Derroisné, corresponsal de RFI en Santiago
En una comuna del centro de la capital chilena, se encuentra la tienda “Estación Natural”, dónde se venden todo tipo de productos en base a plantas: tofú, galletas, leches y quesos vegetales.
Ismael Morales es uno de los fundadores del lugar que tiene 5 años. Hoy, el 80 % de sus clientes, “son más bien gente joven. Rango etario, entre 20 y 32 años”, explica a RFI.
Josefina, de 20 años, acaba de comprar tofú y seitán. Hace seis años que ya no come carne, tampoco pescado.
“La verdad es que no me gustaba la idea de comer animales. Soy la única dentro de todos mis círculos que es vegetariana”, cuenta.
A la tienda entran Diego y Lorena, vegetarianos de 38 y 36 años.
“A medida que avanzan ciertas generaciones, hay también más apertura, creo yo. Y también hay más concientización en general”, asegura Diego.
“La gente ya no se cierra tanto, ya no es algo raro. Se habla más. Dentro de acá de la ciudad, como que ya se instauró. Mucho vegetarianismo, veganismo. Hay mucha información”, afirma Lorena.
En otro local, TierraLibre, una panadería y restaurante, recibe a RFI Carolina Henriquez, chef y fundadora del lugar, dónde hay almuerzos por 4 euros.
“La idea del veganismo es incluir cada vez a más personas y que no se vuelva solamente un nicho de élite”, dice, aunque reconoce que todavía no todo el mundo se lo puede permitir.
“Latinoamérica está siempre resolviendo el día a día. Y cuando resolvió todas sus necesidades básicas, recién se empieza a preocupar del ambiente, de los animales, de la sociedad en sí”, opina.
En Santiago, la oferta vegana aumentó estos últimos años, pero se concentra en algunos barrios donde el poder adquisitivo de la gente es más elevado. A pesar de eso, a Jimena, una clienta no vegana, le gusta la torta que se está comiendo, y el precio, que juzga “abordable”.
Mauricio Serrano, director para latino américa de la campaña Veganuary que promueve una alimentación en base a plantas, considera que “hay mucha gente que señala que es más costoso comer en base a planta. Y la verdad que cuestan un poco más ciertos productos, pero son productos que tú no necesitas comer todos los días”, matiza.
También indica que hoy más personas se identifican con la alimentación en base a plantas, sea por razones de salud o de gusto, más que con el veganismo, asociado a la causa animal. De hecho, en Chile, un estudio indica que un 42 % de la gente estaría dispuesta a probar una alimentación en base a plantas durante un mes.
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