Kallas consideró que no se trata de una idea sensata y advirtió que, si el mandatario ruso mencionó su nombre, es porque sabe que “estaría sentado a ambos lados de la mesa” de negociación. Recordó además que Schröder ejerció actividades de lobby para empresas públicas rusas, lo que refuerza las dudas sobre su imparcialidad.
En Bruselas, la propuesta de Putin ha restado credibilidad a su afirmación de la víspera sobre un posible fin del conflicto en Ucrania. El propio presidente ruso defendió esta opción el domingo ante la prensa, señalando su preferencia por el exjefe de gobierno alemán como mediador europeo.
Las reservas en torno a Schröder se explican por su estrecha relación con Moscú desde hace años. Canciller socialdemócrata entre 1998 y 2005, se ha convertido en una figura controvertida por sus vínculos con el Kremlin y su cercanía personal con Vladimir Putin.
Tras dejar el poder, ocupó varios cargos en empresas energéticas vinculadas al Estado ruso, entre ellos la presidencia del comité de accionistas del gasoducto Nord Stream —que conecta Rusia con Alemania— y un puesto en el consejo de administración de la petrolera Rosneft. Dichas actividades, consideradas por muchos como conflictos de intereses, han suscitado fuertes críticas en Alemania y en el conjunto de Europa, especialmente desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, que Schröder se negó a condenar.
Kallas también denunció el "cinismo" del presidente ruso, al asegurar que pidió una tregua con el objetivo de celebrar un desfile militar en Moscú mientras los ataques sobre Ucrania continuaban.
Con información de la AFP
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