El conflicto en Medio Oriente ha tenido múltiples daños colaterales y algunos los han sufrido los data centers, aquellas instalaciones de super computadoras que permiten almacenar millones de datos. No solo se trata de los impactos de drones que se registraron en dichas infraestructuras en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin. Esta guerra tiene al mercado considerando frenar la expansión de estos centros en la región, debido al riesgo en su estabilidad, así lo explica, Luis Colasantes, experto en políticas y estrategias energéticas.
“Los data centers necesitan una gran cantidad de energía, hablamos en gigavatios. Hay data center que van a ser construidos de 6 gigavatios, 6 gigavatios sería lo equivalente a 6 centrales nucleares. Este es el caso en Arabia Saudita y por el momento los constructores y desarrolladores de data centers a nivel mundial estamos focalizados en esa área, en el área del Golfo Pérsico, porque hay energía abundante, había una estabilidad económica, social y política. Esto está cambiando, esta guerra está cambiandolo. Estratégicamente los desarrollos que deberían colocarse en los próximos años en esa área”, indicó.
El Golfo Pérsico se ha convertido en uno de los epicentros globales de la inversión en tecnología, pero analistas como Colasantes estiman que esta guerra ha marcado un punto de inflexión. Ya no es solo tener la técnica o la capacidad energética. La geopolítica y la estabilidad jugarán un rol primordial.
“Hay que ver qué va a pasar en las próximas semanas, pero es cierto que va a haber un riesgo porque un data center necesita también vender a sus clientes finales y decir que sus datos están guardados en una zona que no va a ser tocada por un dron o por un misil, si no, gran parte de esos datos pueden ser perdidos”, alertó.
Sin embargo, el también asesor de compañías tecnológicas indica que hay que evaluar si económicamente este conflicto va a permitir que estos nuevos data center en esta área, sobre todo en Arabia Saudita serían competitivos. “En precio de energía, van a seguir siendo competitivos, pero en precio de seguridad y riesgos militares, tal vez va a cambiar la visión de algunos clientes finales”.
Según el analista, la estabilidad de Europa podría hacer de la región un terreno atractivo para instalar data centers, eso sí, habría que evaluar el precio de la energía que suele ser superior a la de sus regiones vecinas.
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