La postura israelí siempre fue clara: pujó por extender la guerra contra Irán, el mayor tiempo posible; y pidió, hasta el último momento, a Estados Unidos cumplir con una destrucción masiva de infraestructura civil. Sin embargo, hoy Israel amanece con un acuerdo de desescalada en el que no tuvo ni voz ni voto, de acuerdo a la emisora pública israelí 'Kan'
En su primera respuesta oficial, la Oficina de Benjamin Netanyahu asegura que respetará el alto el fuego, de hecho el Ejército israelí ya ha anunciado el cese de sus ataques contra Irán, pero Netanyahu ha lanzado igualmente dos contrariedades.
Dice que le preocupa que "los intereses" de Israel no vayan a tener cabida en las negociaciones e insiste que el pacto "no incluye a Líbano", negando las palabras del mediador, Pakistán, y una de las voluntades de Irán.
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Mientras en el país de mayoría persa se reportan explosiones en la isla de Sirri y en la refinería de Lavan –de origen aún desconocido–, el Ejército israelí prosigue su ocupación del sur libanés, ha forzado dos nuevos desplazamientos de civiles que se encuentren al sur del río Zahrani, y sus bombardeos ya han causado hoy una decena de muertos, sobre todo en la ciudad de Sidón.
A nivel interno, la oposición israelí reprocha a Netanyahu que su ausencia en esta tregua es el "mayor desastre político" y que "no ha cumplido ninguno de los objetivos" que prometió.
"Nunca ha habido un desastre político como este en toda nuestra historia. Israel ni siquiera estuvo cerca de la mesa cuando se tomaron decisiones relativas al núcleo de nuestra seguridad nacional", escribió el líder de la oposición israelí, Yair Lapid, en la red social X.
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"El ejército llevó a cabo todo lo que se le pidió, y la población demostró una resiliencia notable, pero Netanyahu fracasó políticamente, fracasó estratégicamente y no logró ninguno de los objetivos que él mismo se había fijado", criticó.
Otros, le critican que aún no se haya dirigido, en hebreo, a los ciudadanos israelíes (porque su primer comunicado ha sido en inglés), mientras una minoría teme que use su guerra contra la milicia Hezbolá para boicotear esta desescalada.
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