Por el corresponsal de RFI en Washington
Los legisladores californianos, muy críticos con la inteligencia artificial, habían aprobado un total de unos 30 textos. El gobernador demócrata Gavin Newsom no optó por promulgar todos ellos, ya que tuvo que lidiar, en particular, con los líderes de Silicon Valley, con sede en San Francisco.
Seleccionó dos, que prevén la creación de organismos de verificación independientes, siguiendo un modelo similar al que existe en la industria aeronáutica. Estas entidades tendrán la facultad de probar y auditar los sistemas de inteligencia artificial.
Sobre todo, estos organismos no podrán mantener ningún vínculo con las empresas de IA. De este modo, la industria deberá abrir sus sistemas a expertos certificados por el estado de California.
Un enfoque más moderado que en 2024
Esta nueva normativa prioriza, por lo tanto, la transparencia, a diferencia del enfoque previsto para 2024. En ese entonces, Gavin Newsom había vetado una ley que preveía sanciones extremadamente severas contra los desarrolladores de inteligencia artificial en caso de que sus modelos se desviaran de su propósito, especialmente durante ciberataques. El gobernador consideró que el texto iba demasiado lejos y que aún no se basaba en fundamentos científicos.
Esta vez, las medidas son mucho más moderadas, lo que les ha valido el apoyo de dos gigantes de la inteligencia artificial: Anthropic, creadora de Claude, y OpenAI, desarrolladora de ChatGPT. Ambas empresas han elogiado estos textos éticos e incluso reclaman que el Congreso de los Estados Unidos apruebe un marco nacional.
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