"La Unión Europea y Australia quizás estén geográficamente muy alejadas, pero no podríamos estar más cerca en nuestra visión del mundo", declaró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. "Enviamos una señal fuerte al resto del mundo: la amistad y la cooperación cuentan aún más en tiempos de turbulencias", añadió.
Los principales puntos de discordia —el uso por parte de Australia de denominaciones geográficas europeas y el acceso de la carne de vacuno australiana al mercado europeo— fueron superados, permitiendo un acuerdo tras ocho años de negociaciones. Este compromiso permitirá, en particular, que los viticultores australianos utilicen el término "prosecco" en el mercado interno, aunque deberán dejar de emplearlo en las exportaciones después de diez años. Australia también podrá seguir utilizando ciertas denominaciones geográficas, como "feta" y "gruyère", cuando los productores hayan usado esos nombres durante al menos cinco años.
Se abre también el mercado del automóvil
Por su parte, los fabricantes de automóviles europeos se beneficiarán del aumento del umbral del impuesto australiano sobre los coches de lujo para vehículos eléctricos, lo que permitirá que tres cuartas partes de los vehículos eléctricos queden exentos. Con este acuerdo comercial, la UE espera aumentar en un tercio sus exportaciones a Australia durante la próxima década, con un incremento del 50% en los sectores de productos lácteos y automóviles.
El cupo de carne de vacuno australiana autorizada a entrar en la UE se multiplicará por más de diez en la próxima década, aunque seguirá por debajo del nivel demandado por los agricultores australianos. El nuevo cupo, fijado en 30.600 toneladas de carne bovina australiana, incluirá un 55% de carne de animales alimentados con pasto exenta de aranceles, y un 45% con aranceles reducidos al 7,5%. Solo un tercio del cupo se aplicará durante los primeros cinco años, antes de su plena entrada en vigor. La UE también autorizará la entrada de 25.000 toneladas de carne ovina y caprina australiana procedente de animales alimentados con pasto, con una implantación progresiva durante siete años.
Minerales críticos y cooperación en defensa
Australia y la Unión Europea también concluyeron un acuerdo destinado a mejorar el acceso de la UE a materias primas críticas, indispensables para la fabricación de numerosos productos, desde baterías hasta paneles solares. "Australia es un importante productor de materias primas, especialmente aluminio, litio y manganeso, que son vitales para la seguridad económica y la competitividad global de la UE", señala un comunicado de la Comisión Europea. "El acuerdo facilita el acceso de la UE a materias primas críticas australianas, con disposiciones específicas que hacen que el mercado sea más previsible y fiable para las empresas europeas", añade el texto.
Los dos socios también acordaron reforzar su cooperación en materia de defensa ante los «desafíos actuales de seguridad», indicaron la UE y Australia. Colaborarán para "reforzar la cooperación en seguridad marítima, ciberseguridad, lucha contra amenazas híbridas y contra la manipulación de la información y la injerencia extranjera", señaló la Comisión Europea en un comunicado.
El acuerdo entrará en vigor tras la aprobación del Consejo Europeo. Las empresas de la UE exportaron el año pasado 37.000 millones de euros en bienes a Australia y 31.000 millones de euros en servicios en 2024.
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