Avec notre correspondante à Londres, Emeline Vin
Descentralización, redistribución. Desde su llegada a Downing Street hace dos semanas, Andy Burnham ha prometido reformar el funcionamiento del Gobierno: por eso, en su opinión, es el momento de plantearse dotar al Reino Unido de una Constitución.
“Se necesita un nuevo conjunto de principios claros sobre cómo gobernar el país”, opina el primer ministro, quien ha prometido otorgar más competencias a las autoridades locales. “Sin Constitución, el Reino Unido se basa en la jurisprudencia y los tratados, lo que se conoce como “Common Law”.
La consecuencia, según Andy Burnham, es la concentración del poder en Londres y en manos de una pequeña élite y, en definitiva, el aumento de las desigualdades en el país.
Una reforma, o más bien una modificación constitucional, llevaría varios años: además, aún no se ha establecido el mecanismo para llevarla a cabo, y podría ser necesario realizar una investigación y mantener largos debates parlamentarios.
Andy Burnham lleva varios años defendiendo este proyecto, desde su mandato como alcalde de Mánchester. Antes que él, Gordon Brown lo había prometido, aunque finalmente se aprobó una versión más moderada.
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