La península de Zvernec es una joya en el mar Adriático. El problema es que se trata de una zona protegida. Puertos deportivos, cinco hoteles… El proyecto de los Trump devastaría el hábitat de las aves. De hecho, el daño ya está hecho.
"Hemos visto dunas de arena, algunas de ellas en proceso de destrucción. Hemos visto carreteras de acceso, caminos de grava, construidos sobre las dunas. Por lo tanto, hemos constatado impactos en los hábitats y, por ende, también en las especies", explica Taulent Bino, que dirige la asociación ornitológica albanesa.
Este biólogo volvió a manifestarse el jueves por la noche. Está al frente de un movimiento que va más allá de la mera defensa del medio ambiente. "Se trata de una protesta política, y no solo de una protesta medioambiental, pero creo que la causa medioambiental fue el detonante. Y este movimiento se extendió luego con otras reivindicaciones, como la dimisión del primer ministro. Esto pone también de manifiesto la necesidad que tienen los jóvenes albaneses de una nueva política que los respete, que sea transparente y que garantice el Estado de derecho en este país que aspira a incorporarse a la Unión Europea", sostiene.
La Fiscalía Especial Anticorrupción ha abierto una investigación. Al parecer, las obras en Zvernec se han paralizado. Lo que supondría una primera victoria para los manifestantes.
Pero los Trump también tienen sus ojos puestos en la isla de Sazan. Un lugar "increíble", cuenta Ivanka Trump en un podcast. Sin decir ni una palabra sobre las manifestaciones.
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