Donald Trump ha desestimado las peticiones de una regulación más estricta de la inteligencia artificial (IA) tras una reunión de alto nivel en la Casa Blanca con ejecutivos tecnológicos —entre ellos Dario Amodei, de Anthropic— y, en su lugar, ha respaldado una "enorme autorregulación" del sector.
El presidente declaró que los líderes tecnológicos habían firmado un acuerdo "moralmente vinculante" entre las principales empresas de IA presentes para gestionar voluntariamente los riesgos de esta tecnología. Trump afirmó que el documento era "casi como una constitución".
El anuncio se produjo tras un almuerzo al que asistieron Elon Musk (de SpaceX y Tesla), Mark Zuckerberg (de Meta), Jeff Bezos (de Amazon) y Jensen Huang (de Nvidia). El presidente estadounidense sostuvo que no eran necesarias nuevas leyes porque "ya tenemos regulación automática a través del Departamento de Justicia, el FBI y todo eso".
La intervención del presidente se produce después de que Amodei, junto con su rival Musk y Sam Altman (de OpenAI), pidieron un acuerdo en todo el sector para ralentizar el desarrollo de modelos avanzados de IA ante la creciente preocupación por la seguridad.
Anthropic, OpenAI y Google también han solicitado nuevas leyes que exijan evaluaciones de seguridad independientes y refuercen las medidas de ciberseguridad. Algunas empresas de IA han abogado además por una exención de las leyes antimonopolio para poder colaborar con sus competidores en cuestiones de seguridad.
Sin embargo, Trump se ha alineado con su antiguo "zar" de la IA —el inversor de Silicon Valley David Sacks— y con Huang para rechazar las peticiones de una regulación más estricta de una industria que sustenta el crecimiento económico de EE. UU. y a la que él mismo ha calificado como la "gallina de los huevos de oro".
El presidente ha afirmado que las preocupaciones sobre la seguridad son un "engaño" y una "conspiración enfermiza", y que una desaceleración en el desarrollo de la IA acabaría beneficiando a China.
"No podemos frenar la IA", declaró Trump en un evento celebrado el martes, en el que presentó America.gov, un sitio web gubernamental impulsado por inteligencia artificial. "Ahora llevamos ventaja sobre China y el resto del mundo, y quiero que siga siendo así", afirmó.
La resistencia del presidente a establecer un marco regulatorio lo ha enfrentado a miembros de su propia coalición MAGA. Steve Bannon, exestratega de Trump, pidió este mes frenar el desarrollo de la IA, mientras que candidatos republicanos inmersos en reñidas contiendas de mitad de mandato se han distanciado de Trump al abogar por nuevas leyes y restricciones a la construcción de centros de datos para IA.
Al almuerzo en la Casa Blanca también asistieron altos ejecutivos de OpenAI, Microsoft y Palantir, así como el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson. Sin embargo, lo más destacado fue la presencia de Amodei, quien ha liderado la campaña a favor de una supervisión más estricta de la IA y a quien Trump había calificado anteriormente como uno de los "chiflados de izquierda" que dirigen Anthropic.
El Pentágono también había catalogado a su empresa como un riesgo para la seguridad nacional después de que esta se negó a permitir el uso irrestricto de su tecnología en operaciones bélicas.
En un gesto de acercamiento, el presidente cenó con Amodei en la Casa Blanca el domingo por la noche y se refirió al máximo responsable de Anthropic como una figura "muy respetada".
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