Faltan pocas semanas para la Semana Santa, el evento de movilización humana más grande de República Dominicana. Tradicionalmente, este asueto significa dos cosas: la búsqueda de reflexión espiritual (o descanso en la playa) y el caos logístico de millones de personas desplazándose simultáneamente hacia el interior del país.

Históricamente, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y las autoridades de turismo han dependido de la planificación humana y la estadística tradicional para gestionar las crisis. Sin embargo, el auge global de la inteligencia artificial (IA) plantea una pregunta inevitable: ¿estamos usando algoritmos para mejorar nuestras vacaciones y salvar vidas, o sigue siendo una promesa futurista?

Al analizar el panorama local, la realidad es mixta: mientras algunas industrias ya operan con IA avanzada, nuestras instituciones de rescate apenas comienzan a asomarse a esta tecnología.

La IA que ya llevas en el bolsillo

No necesitamos esperar al futuro; la aplicación de IA más masiva en República Dominicana ocurre en la palma de nuestra mano. Cualquiera que intente cruzar el peaje de Las Américas o la Autopista Duarte un Jueves Santo confía su ruta a un algoritmo.

Plataformas de navegación como Waze y Google Maps no son simples mapas; funcionan con modelos predictivos de machine learning. Esta IA analiza en tiempo real la velocidad de miles de teléfonos celulares en la vía, cruza datos históricos de Semanas Santas anteriores y redirige el tráfico para evitar embotellamientos.

A nivel estatal, aunque aún no tenemos semáforos 100 % autónomos controlados por IA en todas las vías interurbanas, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y el sistema 911 han comenzado a modernizar su red de fotomultas y cámaras de vigilancia, sentando las bases de datos necesarias para que, en un futuro cercano, el flujo vehicular pueda gestionarse de forma predictiva.

Los hoteles de Punta Cana

Donde la IA sí es una realidad cuantificable hoy en la República Dominicana es en el sector hotelero, dominado por grandes cadenas internacionales (españolas y estadounidenses) que traen su tecnología global al país.

  • Los precios no los fija un humano: Si notas que el precio de una habitación en Bayahíbe o Punta Cana cambia de la mañana a la noche, estás viendo a la IA trabajar. Los hoteles utilizan sistemas de gestión de ingresos (RMS, por sus siglas en inglés) basados en algoritmos. Estos analizan la demanda de vuelos, las búsquedas en internet y los precios de la competencia para ajustar las tarifas en tiempo real, maximizando la ocupación.
  • Atención automatizada: Aunque los "robots conserjes" aún no son la norma, la integración de chatbots en WhatsApp y páginas web de resorts es ya un estándar. Estos sistemas, cada vez más entrenados con modelos de lenguaje, filtran las dudas frecuentes (horarios de restaurantes, reservas de toallas), aliviando la carga del personal humano en la semana de mayor ocupación del año.

El COE y la gestión de crisis

El mayor reto de la Semana Santa es la preocupante tasa de accidentes de tránsito y asfixias por inmersión.

Actualmente, el éxito del megaoperativo del COE se basa en el despliegue masivo de miles de voluntarios y en el análisis de estadística histórica (saber en qué cruce ocurrieron más accidentes el año pasado para colocar una ambulancia hoy).

El horizonte de la IA: La próxima frontera para las autoridades dominicanas es dar el salto de la "reacción estadística" a la "predicción algorítmica". En países pioneros, ya se utilizan softwares que cruzan datos meteorológicos, densidad de tráfico y topografía para generar mapas de calor predictivos. Del mismo modo, el uso de drones con visión artificial para detectar bañistas en peligro de ahogamiento es una tecnología ya disponible en el mercado global, que representaría una revolución si se lograra integrar a las playas de uso masivo como Boca Chica o Macao.

La inteligencia artificial en la Semana Santa dominicana no se trata de robots patrullando las playas, sino de datos invisibles operando en segundo plano.

Si este año llegas más rápido a tu destino gracias a una alerta de tu GPS, o si lograste una buena oferta de hotel meses atrás, ya estás experimentando los beneficios del asueto algorítmico. El gran desafío de República Dominicana para los próximos años será democratizar esta tecnología, llevándola desde el sector privado y las apps comerciales hacia nuestras instituciones de salvamento y rescate.

Julio Solano

Periodista y poeta

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