La red social profesional LinkedIn se encuentra en el centro de la controversia tras la divulgación de un informe, citado por el portal Infobae, que señala una posible recopilación de datos de usuarios sin su consentimiento explícito.
El reporte fue elaborado por la asociación Fairlinked e.V., que agrupa a usuarios corporativos de la plataforma, y expone la existencia de un sistema denominado “BrowserGate”, que habría operado de forma discreta durante varios años.
De acuerdo con la investigación, LinkedIn, propiedad de Microsoft, habría utilizado un código oculto para identificar extensiones instaladas en los navegadores de los usuarios, es decir, herramientas adicionales como bloqueadores de anuncios, traductores o gestores de contraseñas.
El informe señala que este sistema llegó a analizar más de 6,000 extensiones distintas, y que su alcance se amplió significativamente a partir de 2024, lo que habría incrementado la capacidad de la plataforma para recolectar información sobre los hábitos digitales de las personas.
Según los hallazgos, estos datos podrían cruzarse con la información profesional disponible en los perfiles como cargo, empresa o sector, generando perfiles más detallados sobre los usuarios, especialmente en entornos laborales.
Especialistas advierten que este tipo de monitoreo podría exponer información sensible. En algunos casos, las extensiones instaladas pueden revelar intereses personales, estado de salud, creencias o incluso qué herramientas utilizan empresas y empleados en su día a día.
La falta de claridad en torno a estas prácticas es otra de las problemáticas, ya que, según el informe, este tipo de seguimiento no estaría debidamente explicado en las políticas de privacidad de la plataforma.
Ante las críticas, LinkedIn ha negado irregularidades y sostiene que el análisis de este tipo de información forma parte de sus sistemas de seguridad.
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