Expertos en seguridad informática advierten que la tendencia viral de solicitar perfiles psicológicos y visuales a modelos de Inteligencia Artificial constituye una auditoría de vulnerabilidad voluntaria.
Esta práctica de autodescubrimiento digital facilita la entrega de información crítica a corporaciones tecnológicas y a potenciales grupos de ciberdelincuentes.
La interacción directa con estos sistemas permite la recopilación de datos sensibles mediante descripciones detalladas de la vida personal y laboral del usuario.
El uso de estas herramientas implica a menudo el entrenamiento de modelos con rostros y contextos reales, integrando la identidad del individuo en bases de datos permanentes.
Los algoritmos procesan metadatos ocultos en las imágenes cargadas, extrayendo información sobre la ubicación geográfica, el entorno físico y las emociones del sujeto.
La retención de información por parte de las plataformas suele extenderse indefinidamente, amparada en cláusulas de seguridad y prevención de fraude en sus políticas de privacidad.
La publicación de estos resultados en redes sociales centraliza a las víctimas mediante el uso de etiquetas virales, simplificando el rastreo automatizado para los atacantes.
La validación pública de la precisión de estas imágenes otorga a los estafadores un kit de suplantación ideal para ejecutar campañas de suplantación de identidad.
Los delincuentes aprovechan la ingeniería social derivada de estos resúmenes visuales para identificar puntos débiles, gustos y entornos corporativos sin necesidad de investigación previa.

La exposición de uniformes o credenciales en las fotografías originales representa una brecha de seguridad para las organizaciones donde laboran los usuarios.
El material visual de alta resolución compartido sirve como insumo de alta fidelidad para la creación de deepfakes destinados a estafas de voz o video.
Como medida de protección, los especialistas recomiendan:
- Activar los controles de datos en la configuración de la IA para evitar que la información alimente futuros entrenamientos.
- Usar descripciones textuales genéricas en lugar de cargar fotografías reales para minimizar la exposición de rasgos biométricos.
- En caso de publicar los resultados, es fundamental omitir hashtags populares para evitar que el perfil sea indexado en listas de recolección de datos masivos.
La revisión minuciosa del contenido visual generado es clave, dado que la IA puede reproducir detalles del fondo que revelen la ubicación exacta del domicilio o la oficina.
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