El desarrollo de la inteligencia artificial (IA) en América Latina y el Caribe muestra avances relevantes en los últimos años, aunque persisten desafíos estructurales que limitan su consolidación como motor de crecimiento económico y social, según el informe Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025.
El informe analiza el estado de la IA en 19 países de la región a partir de indicadores que evalúan infraestructura, disponibilidad de datos, talento humano, investigación, adopción y gobernanza. Asímismo, el estudio ofrece una radiografía sobre nivel de madurez de los ecosistemas digitales en América Latina y su capacidad para aprovechar esta tecnología.
El interés de los países por desarrollar políticas públicas en torno a la inteligencia artificial es creciente, sin embargo, este impulso no ha sido acompañado por inversiones suficientes ni por acciones concretas que permitan acelerar su implementación. A pesar de representar el 6,6% del producto interno bruto mundial y el 8,8% de la población global, la región concentra apenas el 1,12% de la inversión en IA.
Por otro lado, aunque ha aumentado la alfabetización en inteligencia artificial, la formación especializada y avanzada sigue siendo limitada, lo que genera un desfase entre el conocimiento general y las capacidades técnicas necesarias para desarrollar soluciones más complejas. Esta brecha, además, se ha ampliado en los últimos años frente al promedio global, evidenciando una pérdida de capital humano en el área.
Pese a esto, la adopción de la IA ha experimentado un crecimiento acelerado, impulsado en gran medida por la expansión de la inteligencia artificial generativa. Estas herramientas han reducido las barreras de entrada y han facilitado su uso por parte de personas sin formación técnica, lo que ha favorecido su incorporación en distintos sectores. América Latina y el Caribe se posiciona como la tercera región en descargas de aplicaciones de IA, con una participación de entre 15% y 20% del mercado global.
No obstante, el informe advierte que la región enfrenta limitaciones importantes en materia de infraestructura y datos. Aunque se generan grandes volúmenes de información, gran parte de estos datos no está disponible para su uso en sistemas de inteligencia artificial, lo que restringe el desarrollo de soluciones locales. A esto se suma una alta concentración de la capacidad de cómputo en pocos países, con Brasil concentrando más del 90% del total regional.
En el ámbito académico, la investigación en inteligencia artificial sigue siendo reducida y concentrada. Brasil y México agrupan la mayor parte de los investigadores activos, mientras que solo un grupo limitado de países tiene presencia en espacios internacionales de alto impacto, lo que limita la visibilidad y el intercambio de conocimiento.
En cuanto a la gobernanza, varios países han avanzado en la formulación de estrategias nacionales de inteligencia artificial, pero su implementación continúa siendo un reto por falta de presupuesto y planes de acción definidos, reduciendo su efectividad.
El informe plantea que, pese a estos desafíos, la región cuenta con oportunidades importantes para impulsar el desarrollo de la IA, especialmente a través del emprendimiento, el uso de código abierto y la creciente adopción de tecnologías digitales. Sin embargo, advierte que aprovechar este potencial requerirá mayores esfuerzos en inversión, formación de talento y fortalecimiento institucional.
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