“El turismo no trae un solo dólar o un solo euro a la República Dominicana; se lo llevan todo y dejan una miseria de impuestos; el turismo es una desgracia para el país”.

Poco más o poco menos, esta opinión expresada recientemente por el colega y amigo Esteban Rosario, se ha repetido muchas veces desde que el turismo comenzó a despuntar como la principal actividad económica del país, luego del colapso de la llamada “economía del postre” basada en las exportaciones tradicionales de café, azúcar, cacao y tabaco, a partir de los años 80.

Los datos y la realidad económica del país dicen otra cosa.

De acuerdo al Banco Central, ya en el 2024, el turismo se había consolidado como el principal generador de divisas del país, con una participación del 27.4%.; mientras que el más reciente estudio de la firma Analytica sobre el impacto económico del turismo, auspiciado por el Banco Popular, le atribuye a este sector el 19% del producto interno bruto dominicano (PIB).

Y aunque los datos fluctúan de acuerdo a las fuentes consultadas, el turismo es incuestionablemente el principal creador de empleos directos, indirectos inducidos del país, con una cifra cercana al millón de puestos de trabajo, incluyendo al personal de los hoteles y restaurantes y a la amplia red de productores, suplidores y personas vinculadas laboralmente a la cadena de valor de la industria.

El turismo es también un mercado fundamental para el sector agropecuario dominicano. En el 2017, cuando se registró la llegada de 6 millones 187 mil 442 visitantes no residentes, el entonces ministro de Agricultura y actual presidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial Dominicana (JASD), Osmar Benítez, destacó que el sector hotelero y gastronómico representaba un mercado de 43 mil millones de pesos para la producción agropecuaria local. Ese valor probablemente se ha multiplicado por 2 en la actualizada cuando la cantidad de visitantes no residentes ya ronda los 12 millones.

Otro dato revelador es el impacto del sector hotelero en la industria y el comercio local. Según datos de la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo (Asonahores), en el 2022, en plena fase de la apertura turística post pandemia, la hotelería adquirió más de 139 mil millones de pesos en el mercado local, generando miles de encadenamientos productivos.

El impacto transversal del turismo. Además de ser un socio fundamental de la producción agropecuaria, la industria y el comercio; el turismo es también un aliado clave de la construcción, del transporte aéreo y terrestre, el sector financiero, las telecomunicaciones y la micro, pequeña y mediana empresa, y muy especialmente de la economía naranja, representada por la industria del entretenimiento, las bellas artes, la artesanía y la cultura en todas sus manifestaciones.

¿Y es verdad que el turismo no paga impuestos?

Un estudio sobre el impacto fiscal y económico del turismo elaborado y publicado por la firma Eco Caribe en el 2010 ya confirmaba impacto real del turismo en el fisco y en la economía dominicana

De acuerdo a esta investigación, el turista que ingresa al país paga impuestos en todas las etapas de su visita: por el asiento del avión, por el combustible del avión, por el aterrizaje en el aeropuerto, por la seguridad del aeropuerto, por la vigilancia del espacio aéreo, por el derecho de entrada al país y por los combustibles del transporte local. Y también paga el ITBIS sobre los pasajes aéreos, por la habitación y los servicios de hotel; por los impuestos selectivos a las bebidas y cigarrillos, por los artículos electrodomésticos que se usan en el hotel, por los derechos de salida del país y nuevamente por el asiento del avión cuando sale”.

Resaltaba también que todos los empleados y trabajadores vinculados a la cadena de valor del turismo pagan impuestos como cualquier otro ciudadano dominicano.

Considerando estos datos, si el país cerrara los hoteles, los restaurantes y las actividades económicas asociadas al turismo, como aconteció durante los primeros meses de la pandemia del Covid 19, el Estado dejaría de percibir miles de millones de pesos y dólares y tendría que disponer de miles de millones de pesos en subsidios sociales para socorrer a cientos de miles de personas que viven de esta actividad.

Turismo, desarrollo regional y descentralización del gastos público

En la actual gestión del presidente Luis Abinader, la diversificación regional del turismo se ha convertido en la punta de lanza de la nueva política de descentralización del gasto público a nivel nacional, con las inversiones y proyectos estratégicos que se llevan a cabo en Miches, Pedernales, Montecristi y Punta Bergantín, con impacto directo en algunas de las regiones económicamente más deprimidas del país, de acuerdo al Mapa de la Pobreza de la República Dominicana.

Pero con el desarrollo turístico también llegan a las comunidades impactadas nuevas inversiones públicas y privadas, incluyendo carreteras, puertos, aeropuertos, servicios de salud, escuelas, universidades, politécnicos, proyectos inmobiliarios, plazas comerciales, y todo tipo de empresas y negocios para atender la demanda del mercado turístico. Además de la regeneración de playas, balnearios y malecones en todo el país, como lo viene haciendo el Ministerio de Turismo.

Por ejemplo, en provincias tradicionalmente relegadas como Hato Mayor y El Seibo, en adición al desarrollo hotelero impulsado por la alianza público privada, se han alcanzado en la actual gestión obras de alto interés social y económico reclamadas durante décadas.

Entre estas se pueden citar la extensión universitaria de Hato Mayor, la Carretera Hato Mayor Sabana de La Mar, el hotel escuela Villa Suiza (convertido en centro del Infotep en Sabana de La Mar), y los muelles pesqueros y turísticos de Sabana de La Mar, Las Cañitas, La Yaguada y Miches, junto con el acueducto múltiple de esta última comunidad.

*Luis José Chavez, fue dos veces presidentes de la Asociación Dominicana de Prensa Turística (Adompretur) y de la Federación Iberoamericana de Periodistas de turismo (Fipetur).

Luis José Chávez

Periodista

Periodista, politólogo y activista comunitario.

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