Con Gaza en el Corazón
La violencia en República Dominicana es tan crónica que ya está en un lugar con muy difícil control. Los índices de feminicidios son escandalosos solo con las cifras oficiales.
Las múltiples caras de la violencia, las invisibles. Estamos sumergidos en ella y tiene muchas caras y formas de manifestarse.
Las múltiples caras de la violencia, las que son indetectables porque son cotidianas es la forma en que nos relacionamos, es la forma en que controlamos el orden desde la violencia armada muy peligrosa y letal. La violencia ejercida por los cuerpos policiales es terrible. Y por desgracia es el día a día de los barrios al margen de todo. Es el hacinamiento crónico, es la convivencia de dos realidades antagónicas socialmente la marginalidad y la urbe.
Y dentro de esos múltiples rostros de la violencia hacia la mujer está el maltrato obstétrico tan silenciado por años y asumido como una forma de hacer Medicina. El maltrato laboral, la falta de todo tipo de prevención y protección es un abandono institucional crónico
El trato vejatorio del lenguaje, el contenido de los chistes, de las canciones estamos sumergidos en una dinámica violenta y el vórtice de ella se dirige hacia la mujer. El negarla, el minimizarla en no querer verla es también violencia.
Estamos las mujeres permanentemente tan agredidas que hasta hablamos desde la masculinidad, y no somos conscientes de ello, este pensamiento hegemónico masculino y verdaderamente toxico se instalada en nuestro discurso y en nuestra forma de relacionarnos.
La Mujer es el objetivo ideal para la dominación permanente, pero también los grupos vulnerables, los ancianos, los niños, los discapacitados físicos y psíquicos
Estamos maquillando permanentemente una realidad que constantemente daña, denigra y mata.
Pero lo importante está en la imagen esa canción idealizada de una patria que realmente no existe que no funciona que diariamente sus ciudadanos pasan tantas penurias y necesidades tan básicas como es el acceso al agua potable, y condiciones de vivienda digna que parece increíble que todavía en 2026 estemos hablado de esta manera.
Pero lo importante es el maquillaje la puesta en escena el imaginario de una marca País. Los gastos oficiales de los juegos panamericanos y del Caribe equivalen 154.2 millones de dólares, con un cuarto de este monto de dinero un programa adecuado que visibilice un grave problema como es la violencia de genero.
Por lo menos una mención publica durante la inauguración. Pero no no queremos empañar el brillo, no se habla de cosas dramáticas La Marca País no permite el drama somos un pueblo perfecto y nuestra foto tenemos que salir espectaculares idealizados con una coreografia perfecta aquí no pasa nada.
Las mujeres no somos adornos, somos seres humanos vulnerables, somos, la Madre y la vida y se necesita programa de protección real, no propaganda un dialogo social sobre cómo podemos detener la esta violencia crónica.
Pero la realidad manda y tenemos que estar bellas para las fotos, una imagen falsa, idealizada y no existe que es mentira es simplemente maquillaje efímero que en el fondo oscuro no tenemos derechos sociales básicos, el número de feminicidios es tan alto que somos medalla de oro, plata y cobre.
Pero esta quimera de Marca País que permitimos y de la que todos participamos es parte de la negación de realidad la VIOLENCIA DE GENERO que realmente no le importa a nadie que esté en la gestión pública.
Se está educando desde la desinformación desde la los bulos es un condicionamiento clásico. Todos consumimos violencia no divertimos con eses lenguaje obsceno y agresivo, es la moda y las redes como un vehículo biológico la expande, es tal su magnitud y amplificación que no somos realmente conscientes. El secuestro de Estado es tan maquillado que ya ni Duarte lo reconoce.
Nos llenamos la boca con Dios, Patria y libertad y Las victimas por armas de fuego y balas perdidas, abusos policiales, violaciones grupales, feminicidios se quedan en más profundo anonimato será porque aquí no hablamos inglés.
El espectáculo de esta nación debe continuar para seguir haciendo ricos muy ricos a unos pocos y brutos muy brutos a la mayoría.
Es la marca País y los que viene no parece esperanzador es el grito por el grito y el populismo de los tiempos que corren otro Milei , Kast …que más da el apellido es lo que representa lo peor de lo peor.
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