Con Gaza en el corazón. No a la guerra
El doctor Boris Cyrulnik, psiquiatra y neurólogo francés, al que hago referencia en otro artículo de mis artículos "Boris Cyrulnik, el hombre Resiliente", es el testimonio de sobrevivencia emocional: una infancia desdichada o traumática no determina tu destino. Este judío francés por casualidad sobrevivió a todo, y sobre todo a la Segunda Guerra Mundial, al exterminio; es el único sobreviviente de su familia. Su historia es tan increíble como edificante, y es el motivo de su búsqueda y sus estudios.
Dentro de sus múltiples facetas, es el creador del concepto de la Resiliencia, un término por el cual es una persona de referencia a nivel mundial. En qué consiste la resiliencia: es iniciar un nuevo desarrollo después de un trauma.
Su terrible historia personal es parte de su esencia; fue huérfano de la Segunda Guerra Mundial, sobrevivió al Holocausto, a la soledad afectiva, estuvo en numerosas casas de acogida. Es el creador del concepto «resiliencia» y un experto en las teorías del apego. «Cómo aprende un niño a amar», «Cómo aprende a socializarse» son algunas de sus tesis de trabajo que desarrolló con niños de la guerra.
Él mismo describe y dice que el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.
Su campo de investigación es la evolución infantil de las emociones afectivas y la socialización; en parte reconoce que su historia personal de dolor y traumática fue determinante para su conformación profesional.
Su historia personal es la historia del horror y la pérdida, la soledad, la incomprensión y muchos sentimientos generados por la represión a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. En la Alemania nazi, ser un niño judío era el fin. Su increíble historia es digna de ser contada una y mil veces.
Con apenas seis años fue apresado por cuatro oficiales alemanes armados; ese niño no era capaz de comprender la situación, no entendía qué significaba la palabra «judío».
El doctor Cyrulnik sobrevivió a la Gestapo solo, sin sus padres, que murieron ambos en Auschwitz. El pequeño niño, hoy el gran doctor Boris Cyrulnik, creció con el sentimiento de carencia y con rabia, que él mismo describe, y fue capaz de transformarlo.
De la adversidad emocional se puede construir un ser humano resiliente.
¿Qué condiciones permiten el desarrollo de este concepto? La securización, la recuperación, las relaciones y la cultura.
La importancia del sentimiento de seguridad es fundamental. El amor, el sentimiento transformador, y el apego que se teje día a día, la expresión práctica del amor, pero no es amor: es el vínculo que se genera en la intimidad y te aleja de la angustia, crea vínculo, seguridad, y es aquí donde se construye el apego.
Término contemporáneo y esperanzador, la resiliencia. Es que el odio no va a determinar el destino de nadie. Cada vez es más complicado mantener vigentes estas tesis observando la actualidad, pero con la confianza íntima y profunda de que el sentimiento de amor que construye los vínculos y que nos hace ser más empáticos, más compasivos, es más fuerte que todo lo demás. Ver al otro en el mismo lugar nuestro.
Necesitamos toneladas de compasión y empatía. Por sociedades que fomenten la resciliencia, la compasión, la bondad. Gracias, doctor Cyrulnik.
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