Mi amigo suizo Thomas Jacob fue de los invitados para escribir sobre el gigante libertario que hubiese cumplido el dos de marzo cien años. Ambos lo conocimos personalmente en 1990, en una de las actividades que organiza en los veranos el Instituto Mises y en los dos también despertó una admiración e influencia duradera.
En ese seminario también estuvo Hans Hoppe, un economista alemán que ya formaba una mutual de ensueño con Murray Rothbard desde que recogió sus maletas y pasó a EUA a estar al lado del referente del pensamiento libertario. Del impacto que tuvieron en él escribe Thomas:
“La personalidad de Rothbard fue un factor decisivo. Su brillantez intelectual se combinaba con una modestia y apertura genuinas, incluso hacia los principiantes. Su humor, acento inolvidable y risa contagiosa aún resuenan en mis oídos. Puedo oírlos incluso cuando leo su obra.
Hans-Hermann Hoppe fue la otra gran influencia durante esa semana. Habló precisamente de los temas que yo había estado buscando, con precisión alemana y claridad impactante. Mientras Rothbard entretenía y encantaba, Hoppe convencía con pura eficacia argumentativa. Ni una palabra de más, ni una de menos. Ambos estilos—muy diferentes—eran igual de cautivadores.
El año 1990 fue especial. Fue la primera Universidad Mises tras el colapso del comunismo real existente —la mayor confirmación posible de las predicciones de Mises. Rothbard estaba visiblemente de buen ánimo, algo que aún se aprecia en las grabaciones, especialmente en su conferencia final sobre el futuro de la Escuela de Economía Austríaca sigue siendo una joya de valor duradero, situando la historia en una perspectiva más amplia en el momento justo.”
Los seminarios del Mises son abiertos a todo el interesado en el pensamiento económico con la mejor defensa de los mercados libres y competitivos. Participan estudiantes, empresarios, políticos y personas vinculadas actividades de todo tipo. Thomas estaba en ese año con Swiss Air y en los últimos años en seguros y asesoría de inversión. No carga con el pecado venial de ser un “un experto en eficiencia para el gobierno” que nos mantendrá en el purgatorio por algún tiempo a quienes estamos más cerca del libertarismo que la adoración al Estado.
Para introducir a su gran amigo Hans Hoppe, con quien colabora estrechamente en las actividades de la organización Sociedad de Derecho Privado, Thomas lo entrevistó y publicó el pequeño libro Hoppe Unplugged, que está en alemán, español e inglés. Ahora que está en retiro y criando dos encantadores “locos bajitos” con Renata, pasa más tiempo con su sueño para que los jóvenes se interesen en las ideas anarco-capitalistas en un seminario de aventuras visitando el portal del Planeta Obox.
Aquí el enlace para el portal donde se puede descargar gratis el comentario de Thomas Jacob y los de veinte personas más que recuerdan al autor del Manifiesto Libertario y otras tantas obras que merecen ser más conocidas.
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