I-RETOS GEOPOLÍTICOS
La República Dominicana entra al 2026 en un mundo multipolar, inestable y con tensiones crecientes, lo que exige inteligencia estratégica y diplomacia fina.
- Un Caribe tensionado por la crisis venezolana
- Estados Unidos evalúa opciones militares y presiones directas sobre Venezuela, incluyendo ataques a unidades que protegen a Maduro y control de campos petroleros.
- Esto afecta directamente a RD en seguridad energética, migración y estabilidad regional.
- Competencia entre potencias en el hemisferio
- EE. UU., China y Rusia intensifican su disputa global, usando regiones periféricas como el Caribe y África para mover el tablero.
- RD debe navegar con equilibrio entre su alianza histórica con EE. UU. y su creciente relación económica con China.
- Vulnerabilidad ante conflictos globales
- La guerra en Ucrania sigue redefiniendo alianzas y presiones energéticas.
- El Caribe, aunque lejos del frente, sufre impactos en precios, logística y turismo.
- Seguridad marítima y rutas estratégicas
- El Caribe es corredor de comercio, energía y narcotráfico.
- RD necesita fortalecer vigilancia marítima, cooperación regional y tecnología.
- Haití: el desafío permanente
Aunque no aparece en los artículos consultados, es un hecho evidente:
- La crisis haitiana sigue siendo el principal reto geopolítico directo para RD.
- Migración, seguridad fronteriza y presión internacional seguirán marcando la agenda.
II-RETOS ECONÓMICOS 2026
Los datos más recientes muestran una economía estable, pero con debilidades estructurales que pueden frenar el crecimiento. La economía dominicana no está en crisis, pero sí está en un punto donde necesita decisiones valientes para volver a crecer con fuerza. De ahí que el crecimiento se ha enfriado y hay que reactivarlo.
1-Eventos básicos
- PIB por debajo del promedio histórico.
- Tasas de interés altas hasta hace poco.
- Necesidad de dinamizar inversión privada y crédito.
2-Crecimiento insuficiente y necesidad de reactivación
- El PIB cerró 2025 en apenas 2.5–3%, muy por debajo del promedio histórico de 4.7%.
- El reto es volver al 4% en 2026, apoyado en tasas de interés más bajas y recuperación del turismo.
2-Inversión pública insuficiente
- RD invierte solo 1.5–2.5% del PIB en infraestructura, por debajo de lo necesario para sostener el crecimiento.
- Esto explica problemas visibles: agua, drenaje, carreteras, urbanismo.
3-Presión fiscal y deuda creciente
- Deuda alta.
- Servicio de deuda consume una parte enorme del presupuesto.
- Inversión pública insuficiente para infraestructura crítica
- El servicio de la deuda consume 24% de los ingresos fiscales y equivale al 3.7% del PIB
- La deuda ronda el 60% del PIB, limitando el espacio fiscal.
4-Sector eléctrico: la gran sangría: El sector eléctrico sigue siendo la gran fuga de recursos.
- Pérdidas técnicas y no técnicas multimillonarias.
- Impacto directo en competitividad y finanzas públicas.
- Las pérdidas técnicas y no técnicas rondan US$1,800 millones anuales.
- Esto drena recursos que deberían ir a educación, salud e infraestructura.
5-Necesidad de una reforma fiscal progresiva
- Economistas señalan que el principal reto es una reforma fiscal inclusiva y bien estructurada.
- El Gobierno no planea una reforma integral, pero sí medidas parciales (como impuestos al juego) para mejorar ingresos.
6-Reactivar inversión privada y crédito
- Se requiere impulsar crédito interno para dinamizar consumo e inversión privada.
7-Turismo: sostener el liderazgo sin descuidar la base
- La meta de 12.5 millones de visitantes es viable, pero depende de seguridad, servicios públicos y reputación del destino.
RESUMEN
El Gobierno dominicano enfrenta para 2026 necesidades brutas de financiamiento por RD$401,768 millones (4.64% del PIB), debido al déficit fiscal proyectado, amortizaciones de deuda, reducción de cuentas por pagar y aumento de activos financieros. Esto implicaría un incremento de la deuda pública de RD$305,693 millones (US$4,667 millones), llevando el ratio deuda/PIB a 60.7% en 2026.
NOTA: El Gobierno Central posee depósitos extraordinariamente altos en el Banco Central y Banreservas:
- RD$38,150 millones en 2020,
- RD$318,465 millones en noviembre de 2025 (más de 8 veces el nivel heredado).
El Gobierno debe considerar, seriamente, usar parte de esos depósitos para cubrir las aplicaciones financieras de 2026 (RD$121,193 millones, equivalentes a 1.4% del PIB) en vez de emitir nueva deuda. De ahí que:
- La deuda pública aumentaría solo US$2,817 millones, no US$4,667 millones.
- El ratio deuda/PIB cerraría en 59.3%, casi igual al de 2025.
- Aun usando esos fondos, el Gobierno terminaría 2026 con RD$197,272 millones en depósitos, más de 5 veces el nivel de 2020.
República Dominicana llega al 2026 con estabilidad, pero con tareas pendientes: blindar su posición geopolítica en un mundo incierto y corregir sus debilidades estructurales para que el crecimiento vuelva a sentirse en los hogares. El reto no es identificar los problemas, sino ejecutar con coherencia, transparencia y visión de país.
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