Según la definición que nos proporciona el portal virtual Concepto, la productividad se puede definir como el vínculo o relación que existe entre los bienes y servicios procesados y los recursos utilizados en un periodo de tiempo determinado. Si se define como productividad de los factores nos referimos a aumento o disminución de los resultados de la producción como consecuencia de variación de uno o varios factores utilizados en el proceso de producción como el trabajo, el capital o los conocimientos.

Ahora bien, cuando se refiere a la productividad laboral, de forma específica, la define como el rendimiento que se obtiene con la intervención de un trabajador, un equipo de personas o una máquina, que producen determinada cantidad de bienes o completan una cantidad determinada de tareas en un tiempo y utilizando determinada cantidad de recursos.

Pero, una cosa es el rendimiento que se produce con la intervención del factor trabajo, medido a través de la productividad laboral y por otro lado los ingresos en términos reales por hora obtenidos por los trabajadores de forma específica en la Republica Dominicana.

A partir de los resultados obtenidos por la investigación realizada por el Instituto de Investigación Socioeconómica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y presentada por los economistas Francisco A. Tavárez Vásquez y Matías Bosch Carcuro,  basándose en datos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) y de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), entre el periodo 2018 al 2025 el índice de  productividad laboral creció en un 33.8%, en tanto que los ingresos laborales reales solo crecieron un 12.8%; en otras palabras, la productividad creció 2.6 veces más que los salarios.

Según el estudio en cuestión, el 39.7% de la población ocupada que vivía en hogares pobres, sus ingresos laborales no alcanzaban para traspasar el umbral de pobreza en el año 2025, de ese porcentaje el 27.6% están ubicados en lo que se denomina pobreza laboral moderada y el restante 12.1% de pobreza laboral extrema; para cerca de la mitad de los trabajadores el salario promedio era RD$24,169 mensuales, lo que no le permite cubrir en total de sus necesidades básicas.

No obstante que se establece un salario promedio mensual de RD$31,332. Sin embargo, al separar el sueldo que recibieron los trabajadores formales de RD$38,891 promedio, versus los trabajadores informales cuyo sueldo promedio fue de RD$24,761, se evidencia una gran brecha entre ambos grupos.

Partiendo de que el costo de la canasta familiar nacional fue de RD$47,208.10 mensuales para el año 2025 y que el ingreso laboral promedio fue de RD$31,332, existe un déficit mensual de RD$15,876.10, para que en promedio los trabajadores puedan cubrir sus necesidades básicas. Ahora si partimos del ingreso promedio que obtuvieron los trabajadores informales, de RD$24,761, se expresa en este caso un déficit de RD$22,447.10 para alcanzar el costo de la canasta básica mensual. Este análisis se realiza partiendo de que el ingreso que se recibe en el hogar, es el único sueldo que percibe el trabajador que se esta midiendo en este análisis.

Esta situación se agudiza aun mas en los trabajadores del sector público, que, aunque el promedio de sueldo mensual se estima en alrededor de RD$42,000, sin embargo, el 31% de dichos empleados obtienen sueldo mensual de entre RD$10,000.00 y RD$19,000.00 pesos mensuales

Precisamente una de las razones que pueden explicar porque, aunque se produce aumento del producto interno bruto (PIB), para que el impacto no sea mayor es esa distancia, entre el aumento de la producción por horas trabajadas y el rezago en el aumento de los ingresos laborales, lo que no permite que, aun creciendo la economía, cerca del 40% de la población trabajadora de la población no puede cubrir de forma satisfactoria las necesidades básicas con los ingresos que recibe.

Este fenómeno de disparidad entre los ingresos resultante de la producción de bienes y servicios en general y los ingresos de los trabajadores, se explica también, porque siendo la inflación interanual de 5.12% a septiembre del 2026, el grupo que este compuesto por alimentación, transporte, bebidas no alcohólicas y educación, que son los productos de mayor consumo de la mayoría de la población trabajadora, explican el 85.05% de la inflación de dicho mes.

Es por lo explicado anteriormente, en conclusión, indica que los salarios son insuficientes para que los trabajadores a partir del crecimiento de la economía puedan lograr en ascenso satisfacer sus necesidades básicas, por lo que dichos salarios deben ser aumentados para que se correspondan con el poder real de compra de los hogares y eso se traduzca en mayor bienestar de los mismos.

Juan E. Taveras Vargas

Juan E. Taveras Vargas Economista y profesor universitario UASD. Masters en negocios y relaciones económicas internacionales, masters en políticas publicas y globalización, especialidad en docencia virtual Especialista en planificación estratégica y formulación de proyectos. Promotor cultural.

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