Carlos Sujou
residió en esta esfera corporal, terrenal
con raíces, arroyos, cantos, vuelos, cielo.

Ensanchó el alma y dejó una sed infinita
de existencia sensorial.

Hoy se agradece al infinito su entrega
se recuerdan
la tanta bondad
los tantos esfuerzos, las tantas preguntas,
la tanta admiración. ¿A dónde estás?
para ir a escuchar tu voz decir: “_ma_”
y alejar todos los ruidos, los desgastes, el desamor…

Quién no diera el universo por una presencia
de raíces profundas
por un relato del cielo
por poder atesorar todos los esfuerzos
para estar, reconociendo, entregando el alma
escondiendo congojas, desesperanzas…

Dejaste tu sonreír y tus ojos marrones claros llenos de amor
dejaste un recuerdo para cada día
y cada día se estrena un amor nuevo, sabiduría, esperanza.

Quisiste volar en la libertad de los sueños
tiernamente pensaste que era tu partida de una noche
acá están las luces, el sol, la luna, las estrellas, esperándote…
allá están también danzando junto acompañándote…

Irte fue para ti un tierno sueño
para nada, despedida, te fuiste amando
hiciste un vuelo para que dance el alma
imposible estar triste
en tus sueños de esperanza
sin estíos.

Fin
Carlos Sujou partió de esta esfera terrenal un 24 de enero del 2022

Mildred Dolores Mata

Trabajadora social

Licenciada en Trabajo Social, PUCMM Maestría en Género y Desarrollo CEG-INTEC Feminista

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