Visto desde la perspectiva de los organizadores de la marcha en Friusa, parecería que los nacidos en Haití solo se dirigieran hacia República Dominicana. La verdad es que una constante en los más de doscientos años de independencia de esa nación ha sido la migración. Hoy me referiré a algunos casos menos publicitados.
Los primeros que se marcharon fueron los blancos súbditos de la monarquía francesa (nacidos o no en el Caribe) que en la Hispaniola se dirigieron sobre todo a Samaná, terreno que menos de diez años antes había pasado a ser considerado terreno de la corona francesa, como consecuencia el tratado de paz que ponía fin a una guerra que no se había verificado en el Caribe. En los trescientos años anteriores, Samaná había sido considerado como territorio español. Tantos llegaron a ser los súbditos franceses que se dirigieron hacia esa península que su inventiva los condujo a dibujar los planos cuál sería la distribución de las calles en ese puerto.
Otros blancos nacidos en ese territorio se dirigieron a los casi recién fundados Estados Unidos. Jean Garesché du Rocher (1740-1801) fue uno de los refugiados de Saint-Domingue en los EEUU. Uno de sus hijos se convirtió en amigo personal del presidente estadounidense Andrew Jackson (nacido en Carolina del Norte). Casó con Mimika Louisa Bauduy, hija de Pierre de Bauduy de Bellevue (1769-1833), el primero de los refugiados franceses de Saint-Domingue, establecido en Wilmington, Delaware, donde había comprado la propiedad de Eden Park al financiero Robert Morris.
Jean Bérard, el hijo del dueño de otra plantación en Saint-Domingue, decidió marcharse a Nueva York en 1797 y llevarse consigo a Pierre, a quien consideraba también parte de las propiedades que pudo sacar del territorio. Allí, Pierre, precediendo a tantísimas mujeres caribeñas que se ganan la vida en salones de belleza, aprendió a peinar y hacer los complicados rizos, bucles, moños, trenzas y lazos de la época. En 1807 adoptó como apellido el nombre del liberador de las personas que habían nacido en el mismo territorio que él. El calendario católico consigna el 1 de noviembre como la fecha de “Todos los Santos”, como Toussaint Louverture nació ese día, le pusieron el nombre que traía el calendario. Pierre se identificaba con esas causas y pasó a llamarse Pierre Toussaint. Jurídicamente continuaba siendo considerado esclavo a pesar de que producía sus propios ingresos independientes de los que pudiera generar la familia Bérard. Fue en el año 1865 cuando se redactó la décimo tercera enmienda a la constitución los Estados Unidos que consignaba el fin federal de ese sistema de propiedad de las personas.
Pierre Toussaint conservó las ganancias que producía su oficio y se dice que la muerte de Bérard ayudó a mantener a la viuda de éste, quien terminó concediéndole la libertad. Además, él contribuyó a numerosas instituciones caritativas y también fue un gran devoto, que iba a misa todos los días.
Personas reconocidas de la sociedad de la época, entre ellas el suegro de Alexander Hamilton (el creador del Ministerio de Hacienda, de la oficina de patentes y de numerosas iniciativas que contribuyeron al establecimiento de buenas bases para el funcionamiento de los Estados Unidos), destacaron las cualidades de este hombre que supo crecer a pesar de condiciones adversas. La causa de su canonización fue abierta en el siglo XX. Puede que pase de ser “Todos los Santos” a uno solo.
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