“El afán del día no entra en conflicto con dedicar algunos minutos para mejor comprender dónde estamos y qué somos”.
La revolución tecnológica que hoy ha llegado hasta el maravilloso teléfono celular como nuestro permanente acompañante y la impresionante inteligencia artificial ha tenido en la electrónica y particularmente en la microelectrónica una base fundamental.
La primera computadora digital de propósito general que fue la ENIAC (por sus siglas en inglés) era un dispositivo gigante con diversos componentes electrónicos como tubos al vacío, resistencias, inductores y capacitores; pero al mismo tiempo ya dependía además de las instrucciones que se les pudiesen programar para su funcionamiento, aunque esos procesos fueron entonces muy rudimentarios.
Al paso del tiempo, esas dos fuentes a partir de las cuales se conjugaba el funcionamiento de los equipos electrónicos alcanzaron sus propias vías de desarrollo. Lo relativo a los equipos se le denomina hardware y a las instrucciones para su funcionamiento software; es decir, hardware es toda la parte física y por lo tanto tangible del dispositivo electrónico; mientras que el software es el conjunto de instrucciones, datos y reglas que controlan el hardware, llamado en sentido general programación.
El desarrollo a partir de los resultados que tanto han impactado la vida del ser humano ha sido tal que, aunque partiendo de los mismos fundamentos de hardware y software conjugados, ya hay vertientes que tienen sus propias identidades o caminos de progreso. Está la informática como la disciplina científica y tecnológica que estudia el tratamiento automático de información para almacenar, procesar y transmitir datos digitalmente, enfocándose en métodos, técnicas y herramientas para automatizar tareas, optimizando la eficiencia y eficacia en casi todos los campos de la vida actual. Otra área con su propia identidad con aspectos de convergencia con la anterior es la Tecnología de Información y Comunicación -TIC- que es más bien el conjunto de herramientas, recursos y sistemas que permiten crear, procesar, almacenar y trasmitir información, facilitando la comunicación y la gestión de datos.
Aun con el desarrollo a partir de sus propias identidades de la informática y las TIC, sus fuentes centrales son el hardware y el software a partir de cómo se han conceptualizado.
Por lo que la pregunta respecto a si la microelectrónica es hardware o software tiene por respuesta que es hardware.
Sin el hardware que provee la microelectrónica a partir de la extraordinaria miniaturización a la que ha llegado, no serían posibles esas maravillas que tanto han impactado la vida humana; justo es decir además que sin el software tampoco serían posibles. Es la acción conjunta.
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