Recientemente el Instituto Dominicano de Derecho Constitucional y la Librería Jurídica Internacional auspiciaron la publicación de la obra colectiva Los retos del derecho constitucional comparado y la justicia constitucional como Liber Amicorum honrando al profesor italiano Lucio Pegoraro.
El maestro Pegoraro es probablemente uno de los constitucionalistas italianos con mayor presencia y arraigo en América Latina. Su incansable participación en congresos, conferencias, cursillos, revistas y colecciones jurídicas en la región lo definen como un auténtico latinoamericanista. La estrecha relación de Pegoraro con los países iberoamericanos le ha valido numerosos doctorados honoris causa y distintos reconocimientos por parte de la comunidad jurídica internacional. Su influencia ha forjado una sólida escuela transnacional de comparación jurídica, consolidando su figura como un referente imprescindible cuya metodología ha permeado los pensamientos de jueces, abogados, profesores, investigadores y estudiantes.
La prolífica producción científica en el campo del derecho público de Pegoraro y, en particular, del derecho constitucional, lo consagra como el máximo referente de la comparación jurídica en nuestra región y uno de los juristas más influyentes de todo Iberoamérica. Su propuesta teórica resulta indispensable para comprender el derecho no desde visiones absolutistas, sino más bien desde un relativismo ético que valora las características propias de cada cultura. Esta perspectiva, basada en la relatividad de la historia, los lugares, las culturas y los valores intrínsecos de las sociedades, permite una interpretación constitucional coherente con la realidad de los pueblos, evitando mutaciones interpretativas que distorsionen el sentido original de las normas constitucionales.
Pegoraro impulsa el estudio del derecho comparado con un enfoque que trasciende la simple comparación descriptiva, la recolección de datos o la imposición de un modelo universal propio del derecho occidental. Propone una disciplina que considere cada cultura en su particularidad, con una perspectiva relativista y laica, capaz de desprenderse de prejuicios y de resaltar la naturaleza poliédrica del derecho en los distintos sistemas, familias y ordenamientos jurídicos. En este sentido, Pegoraro aboga por un diálogo permanente sustentado en el pluralismo y la tolerancia, orientado a subrayar aquello que une a los pueblos.
El enfoque comparativista de Lucio Pegoraro tiene como finalidad el estudio de los sistemas jurídicos foráneos con el propósito de comprender y apreciar con mayor profundidad el propio. De esta manera, el derecho comparado se concibe como un instrumento orientado a perfeccionar el conocimiento del derecho nacional. En síntesis, se busca construir y dotar de significado a los conceptos jurídicos a partir del diálogo entre las distintas concepciones del derecho, y no solo desde una experiencia específica, atendiendo a la diversidad de contextos, culturas y valores de las constituciones.
El conocimiento del derecho comparado que la inmensa obra de Pegoraro nos provee es de la mayor importancia ahora que estamos convencidos de que, en la hermenéutica y la justicia constitucional, acudir a este derecho es un instrumento clave para interpretar instituciones y derechos en nuestro ordenamiento constitucional, sin olvidar las cosmovisiones propias y plurales de nuestras sociedades y los aportes de nuestra América que, como bien ha afirmado el maestro, "no solo ha recibido sino también exportado institutos originales como el amparo, el habeas data, la nueva regulación en materia de derechos colectivos". De este modo evitamos los extremos nocivos de la importación jurídica acrítica y del chauvinismo jurídico.
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