La frenética búsqueda ha terminado. Han cesado drones, aviones, helicópteros, barcos, buggys, perros amaestrados, buzos, hormigueo de agentes de seguridad estatal, el FBI y detectives privados de Estados Unidos; el correteo a cualquier hora de ambulancias, camionetas, las yipetas y demás vehículos oficiales; el tropel de periodistas locales y de cadenas extranjeras…

Dos semanas de zozobra nacional sin precedentes en República Dominicana (48,442 kilómetros cuadrados) para una persona extraviada, pero luce que la tierra se tragó a Sudiksha Konanki Chowdary, la turista indoestadounidense de 20 años que estaba hospedada en el hotel Riu República Resort, en Punta Cana, provincia La Altagracia, en el extremo este de la República Dominicana, distante 200 kilómetros de la capital.

Tras disfrutar en el vestíbulo toda la noche del 5 y la madrugada del 6 de marzo con sus compañeras vacacionistas (Spring brake) de la universidad de Pittsburg y unos jóvenes connacionales huéspedes conocidos en el lugar, la estudiante de Medicina quedó sola en la playa con Joshua Steven Riibe, 24 años, quien ha alegado que la rescató de una ola fuerte, la dejó en la orilla y luego la perdió de vista porque estaba borracho y se durmió. Las amigas de Koninka habían regresado al hotel y luego se fueron a una excursión hasta el final de la tarde.

Él varió versiones conforme pasaron las horas, día por día; luego se estancó en rehusar responder preguntas del interrogatorio de la autoridad, por consejo de su abogado. Las compañeras de viaje dieron su versión y se marcharon a Estados Unidos.

Llegaron los padres de Riib; también los de Konanki Chowdary: Subbarayudu Konanki y Sreedevi Konanki.

En carta enviada el lunes 17 de marzo al encargado del Dirección Central de Investigaciones de Crímenes de la Policía en Friusa, Bávaro, mayor José del Carmen Ramírez de la Rosa, los progenitores de Konanki, antes de regresar a EE. UU., solicitaron la declaración legal de muerte (por ahogamiento) de su hija “para cerrar tan doloroso capítulo y comenzar el proceso de duelo” y “abordar asuntos legales relacionados con la muerte”.

Dicen en la misiva que, a partir de información recibida sobre la investigación en curso, exculpan del caso al joven Riibe, pese a que sería el último que tendría contacto con ella.

Al día siguiente, martes 18, el juez Edwin Rijo, de la Cámara Penal de Primera Instancia, en Higüey, municipio cabecera de la provincia La Altagracia, acogió la solicitud de hábeas corpus interpuesta por el abogado del estadounidense Riibe, considerado “persona de interés para el caso Konanki”. Aceptó que estaba detenido ilegalmente y que ha cooperado con todo lo relacionado con la investigación. Este miércoles 19, el gringo ha salido del hotel. Su padre, Francis Albert Riibe ha advertido que no regresará a su país sin su hijo. El Ministerio Público no ha solicitado ninguna acción de coerción contra él.

Hasta ahora, la Sudiksha está en situación de paradero desconocido. Los organismos de socorro no han hallado el cuerpo, ni partes de él, que permitan asegurar el deceso; mucho menos la causa real de muerte determinada por Patología Forense. En la alborotada playa con bandera roja del hotel para adultos, no hay cámaras de vigilancia, ni guardias de seguridad en la madrugada.

La Procuraduría General de la República no ha emitido un comunicado sobre los avances de la investigación. Según el portal de la PGR, 1,600 personas han sido reportadas como desaparecidas entre 2018 y 2024.

En 2023, el turismo aportó el 6.9% al Producto Interno Bruto, ha informado la Asociación Nacional de Hoteles, Restaurantes y Bares (Asonahores). Al cierre de 2024 el sector de viajes y turismo contribuyó con poco más de 19 mil millones de dólares al PIB, un aumento de 12.6% en comparación con los niveles de prepandemia, informó la presidenta y gerente general del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, Julia Simpson.

En los medios de comunicación, tradicionales y nuevos, cada quien ha expuesto su versión concluyente sobre el caso Konanki: desde ser devorada por un tiburón o ahogamiento y llevada por las corrientes hasta el filo de una roca en una cueva marina debajo de un arrecife, o enterrada en zona cercana para evitar escándalo con el turismo y la responsabilidad empresarial; hasta el rapto o la fuga de la familia para evadirse supuestos rituales con las mujeres conforme la cultura india. Desde las que trituran la moral de la muchacha hasta las que santifican a Riibe… Todo bajo el ropaje del amarillismo para provocar explosiones de emociones sin importar la veracidad que urge la sociedad.

“La libertad es el derecho a hacer todo aquello que no daña a los demás”, escribió Fiedrich Engels.

Tony Pérez

Periodista

Periodista y locutor, catedrático de comunicación. Fue director y locutor de Radio Mil Informando y de Noticiario Popular.

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