San Juan de la Maguana amaneció este viernes vestida de esperanza y progreso, engalanada para ser testigo de una jornada histórica. Con la presencia del presidente de la República, Luis Abinader, el llamado "Granero del Sur" no solo recibió un conjunto de obras de infraestructura, sino que abrazó una visión integral de futuro que promete transformar, de manera irreversible, la calidad de vida de su gente.

El verdadero desarrollo comienza por el capital humano. Por ello, el acto más trascendental de esta jornada fue, sin duda, la investidura de más de mil jóvenes provenientes de diversas provincias sureñas, cobijados bajo el noble manto del programa 14/24. Esta iniciativa, impulsada por la Presidencia y el Gabinete de Políticas Sociales, representa un salvavidas invaluable para una juventud que, asediada por la vulnerabilidad social y económica, había quedado marginada de las aulas regulares. Escuchar los testimonios de superación, como el de aquellas jóvenes que lograron dominar el idioma inglés gracias a la sinergia entre el Infotep y el programa de Inglés por Inmersión del MESCYT, es la prueba fehaciente de que cuando el Estado provee las herramientas, nuestra juventud es capaz de construir su propio milagro.

La expansión del horizonte educativo y social continuó con la entrega de un moderno centro escolar y un techado deportivo por parte del Ministerio de Educación (Minerd). Estas instalaciones no son meras estructuras de concreto; son santuarios comunitarios destinados a la formación integral, el deporte y la cohesión cultural.

A esta iniciativa estatal se sumó el invaluable aporte del sector privado y académico. El primer palazo para la construcción de una gran plaza comercial —que albergará importantes negocios— y del nuevo recinto de la Universidad Federico Henríquez y Carvajal (UFHEC), marca un hito en la región. Bajo la visión del rector Alberto Ramírez, este campus formará a los jóvenes sanjuaneros en carreras STEM y odontología. Se trata de una educación con verdadera pertinencia, alineada al perfil socioeconómico de la provincia, diseñada para fomentar el emprendimiento y forjar el capital humano que exigen los empleos de calidad en el siglo XXI.

Esta sinergia de voluntades alcanzó el surco de la tierra con la inauguración del Programa Nacional de Mecanización Agrícola. No presenciamos un simple anuncio burocrático, sino una contundente exhibición de tecnología de punta: tractores de última generación y drones agrícolas que revolucionarán nuestra forma de sembrar y cosechar. San Juan, como epicentro de este programa nacional, lidera el paso hacia una agricultura de clase mundial, capaz de abastecer con excelencia tanto al mercado local como a las exigentes plazas internacionales.

La fertilidad de esta tierra prodigiosa quedó doblemente demostrada con el extraordinario proyecto vitivinícola desarrollado por la familia Ramírez en el municipio de Las Matas de Farfán. Con más de 4,000 tareas cultivadas de uvas de mesa, de variedades tintas y blancas que rivalizan con los mejores viñedos del mundo, nos demuestran que en el Sur la innovación no tiene límites.

Todo este renacer sanjuanero se enmarca dentro de una estrategia mayor: el despertar definitivo de la región sur. Las obras en San Juan se encadenan con la dinamización de Barahona y el colosal proyecto turístico de Pedernales, el cual, con su futuro aeropuerto internacional, proyecta la creación de miles de empleos.

Para que este progreso sea sostenible, es imperativa la infraestructura y la preservación ecológica. Ha sido un acierto extraordinario que el presidente Abinader acogiera la propuesta de implementar un "Plan Sierra en el Sur"; una cruzada vital de reforestación para enseñar a cultivar, proteger y vivir del bosque, garantizando así el agua, que es la sangre misma de la región. De igual manera, hacemos votos para que la propuesta de ampliar a cuatro carriles la carretera desde Baní hasta Elías Piña se materialice, consolidando la arteria vital de este renacimiento.

El desarrollo de las naciones no se mide únicamente en la fría macroeconomía, sino en la capacidad de retener a su gente en la tierra que los vio nacer, ofreciéndoles allí la dignidad de un empleo, la luz de la educación y la certeza de un futuro. El Sur, históricamente rezagado y forzado a la migración, ha comenzado a escribir un nuevo capítulo. La prosperidad ya no es un espejismo lejano; está echando raíces profundas en la educación de sus jóvenes, en la mecanización de sus campos y en el rescate de sus cuencas hidrográficas. Le ha llegado, por fin, su turno a San Juan. Que este impulso no se detenga, porque cuando llevamos el desarrollo a donde vive la gente, no solo construimos obras; estamos, verdaderamente, haciendo patria.

Rafael Santos Badía

Ministro Educación Superior

Ministro de Mescyt Político, abogado y maestro. Licenciado en Derecho. Maestrías en Diplomacia y Derecho Internacional y Derecho Administrativo. Especialista Economía Política y Derecho Laboral y Sindical. Experiencia y conocimientos sobre el sector sindical, el tripartismo y el sistema político, le han permitido participar activamente en la formulación de políticas educativas y laborales de la República Dominicana

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