Nuevamente se han dado a conocer otras 28 auditorías realizadas por la Contraloría General de la República (CGR) a diferentes instituciones públicas de la presente gestión gubernamental en las que se advierten una serie de irregularidades, vicios y violaciones a los controles internos, a la ley 340-06, de Compras y Contrataciones Públicas; actos de corrupción administrativa, de colusión, distracción y malversación de fondos públicos, entre otras, ascendentes a miles de millones de pesos y no se observa la aplicación de un régimen de consecuencias a los implicados.
El señor Presidente de la República Luis Abinader ha instruido al Contralor General de la República, Geraldo Eapinosa Perez, para que realice y publique en el portal web de la CGR dichas auditorías, dado a que esa institución responsable de la fiscalización externa de los recursos públicos.
La publicación de dichas auditorias obedece única y exclusivamente a una estrategia en procura de crear una supuesta imagen de transparencia y persecución a la corrupción administrativa sobre el manejo de los recursos públicos, lo que envía una señal de que el Presidente de la República, está preocupado por la transparencia y la persecución de la corrupción administrativa. El mandatario lo instruyó a publicar todas las auditorias que realiza esa entidad.
Pero con dicha publicación podemos observar que el propio Contralor General entra en contradicción con la propia institución que dirige, pues se auto incrimina ante el país al dar a conocer sus debilidades como órgano responsable del control interno de los recursos públicos, por las debilidades , los actos de corrupción y las faltas graves que aparecieron en dicha fiscalización, ya que la CGR, tiene una Unidad de Auditoria Interna (UAI) en cada institución auditada, las cuales no están cumpliendo con su verdadero rol, al permitir todo tipo de violaciones a las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC), a las Normas Internacionales de Auditoria (NIA) y a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).
Pese a que la ley no faculta a la Contraloría a realizar dichas publicaciones, el contralor general de la República, Geraldo Espinosa Pérez, explicó que esta nueva entrega dispuesta por el mandatario da continuidad a la divulgación progresiva de las auditorías correspondientes a períodos comprendidos entre agosto de 2020 y diciembre de 2025.
Comprende 28 informes correspondientes a 25 auditorías con enfoque integral y a 3 informes de seguimiento a las recomendaciones de auditorías, cuyos resultados podrán ser consultados a través del portal institucional de la Contraloría https://contraloria.gob.do.
Espinosa Pérez sostuvo que esta entrega se suma a los 39 informes de auditorías que ya habían sido divulgados como parte de este proceso.
Expresó que dicha acción permitirá a los ciudadanos, organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación y demás sectores interesados conocer los resultados de las evaluaciones realizadas sobre el manejo de los recursos públicos, el cumplimiento de las disposiciones legales y la efectividad de los controles establecidos en las instituciones examinadas.
Las auditorias que realiza la CGR no tienen calidad jurídica para que los incumbentes de las instituciones auditadas sean sometidos a la acción de la justicia, función que si le corresponde a la Cámara de Cuentas de la República, como responsable del Control externo, pues el Contralor es desigando por el Presidente de la República. Su papel es el de velar por el funcionamiento de los controles internos establecidos en cada institución pública y recomendar mediante resoluciones, las correccoobes de lugar.
El numeral 8 del artículo 18 de la Ley núm. 10-07 establece, entre las funciones especiales del contralor general de la República, la de remitir directamente al titular de la respectiva entidad u organismo público, al Poder Ejecutivo, a la Procuraduría General de la República o a la Cámara de Cuentas, según corresponda, los resultados o informes
Por consiguiente, queda demostrado que las UAI, o están actuando en confabulación con los incumbentes de las instituciones fiscalizadas, no están cumpliendo con sus funciones; que dichas auditorias no fueron realizadas eficientemente o solo fueron para tratar de provocar un efecto publicitario.
¿£Qué sentido tiene colgar en la plataforma de la CGR dichos informes si el Presidente de la República, en vez de destituir a dichos funcionarios, aplicar medidas disciplinarias o hacer que estos sean sometidos a la justicia, los cambia de institución, provocándole un flaco servicio a la lucha por la transparencia, a la persecución de la corrupción administrativa y al fortalecimiento institucional.
De ahí que las mismas han pasado sin pena ni gloria, pues muy pocas personas les han dado créditos a las mismas, a pesar de haber utilizado estos argumentos durante su comparecencia en la ONU.
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