Creo que para el mundo entero fue, al menos, tranquilizante y esperanzador el encuentro realmente histórico entre los presidentes de China y el siempre impredecible de los Estados Unidos de América.

En uno de sus escuetos discursos, el presidente Xi Jinping señaló a su colega Donald Trump que ellos deben evitar “La trampa de Tucídes”.

Varios amigos me llamaron, un poco antes que inmediatamente, para preguntarme sobre el término. Les dejo una nota sobre el origen de la frase y su valor histórico:

Es el politólogo estadounidense Graham T. Allison (nacido en Carolina del Norte y graduado de las universidades de Harvard y Oxford) quien acuña el término en un artículo que escribió en 2012 para el Financial Times, basándose en una cita del historiador y militar de la Atenas clásica, Tucídides, quien en su obra “Historia de la guerra del Peloponeso” postuló que «fue el ascenso de Atenas y el temor que esto infundió en Esparta lo que hizo inevitable la guerra». Allison empleó el término para describir una tendencia hacia la guerra cuando una potencia emergente (ejemplificada por Atenas) desafía el estatus de una potencia dominante (ejemplificada por Esparta). Allison ahondó en este concepto en su libro de 2017 Destined for War, que sostiene que «China y Estados Unidos están en curso de colisión para la guerra».

El término se emplea para impulsar la teoría de que, cuando la hegemonía de una gran potencia es disputada por una potencia emergente, existe una gran probabilidad de que estalle una guerra entre las dos potencias.

Para impulsar su tesis, Allison dirigió un estudio de casos realizado por el Centro Belfer de Ciencia y Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard, que descubrió que, de 16 casos a lo largo de la historia en que una potencia emergente rivalizó con una potencia consolidada, 12 acabaron en guerra.

El valor de la advertencia del presidente chino radica en que se adelanta a cualquier futuro conflicto y pone sobre el tapete la posibilidad de que ocurra. Al hacer la advertencia, cabe suponer, crea un posible antivirus contra la “trampa de Tucídes”.

Deseando que así sea, voy a correr, sin dejar de observar esta vez a los espectadores, mi acostumbrado…
¡Telón!

Giovanny Cruz

Dramaturgo

Giovanny Cruz es miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua. Narrador, dramaturgo, ensayista, poeta, investigador cultural, guionista, actor y director teatral. Se graduó en la Escuela Nacional de Arte Dramático y realizó estudios artísticos y culturales en varios países latinoamericanos. Autor de más de cincuenta obras teatrales y director de más de treinta, ha interpretado a numerosos personajes a lo largo de su carrera profesional. Sus obras se han presentado en República Dominicana, París, Madrid, Barcelona, Costa Rica, Moscú, Puerto Rico, Islas Vírgenes, Argentina, Miami, Venezuela, Nueva York y Boston. Actualmente, ocupa el cargo de viceministro de Creatividad y Participación Popular del Ministerio de Cultura. Como escritor, ha cultivado el teatro, el cuento, la poesía y la novela. Entre sus obras destacan los cuentos Los cuentos del otro (2012), los dramas Teatro intenso (2015) o Sobre ángeles y demonios (2006) y las novelas Carrusel de duendes, difuntos y olvidados (2015) y La parca que espera en el camino (2016). Asimismo, es autor de los guiones de cine Un café en la calle El Conde; Amanda; El diablo ya no vive aquí y Juana la vegana. Ha sido galardonado con el Premio Casa del Escritor Dominicano (1994), el Premio Nacional de Dramaturgia (en dos ocasiones), y el Premio Anual de Cuentos. Además, ha obtenido premios como director, actor y productor teatral.

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