La Fundación Testimonio Inc., nació del deber moral de la memoria y del compromiso con la dignidad humana, constituyéndose en expresión viva de las luchas del pueblo dominicano por la libertad, la soberanía y la justicia social. Nuestro origen se remonta a las jornadas históricas que marcaron la conciencia nacional: la resistencia contra la tiranía, la defensa de la Constitución, la Revolución de abril de 1965 y la larga travesía de quienes, en distintos momentos y desde diversos espacios, enfrentaron la represión, el despotismo y la barbarie. Allí germinó la convicción de que la historia no puede quedar sometida al poder ni la memoria abandonada a la manipulación o al miedo.

La Fundación Testimonio Inc., nació para custodiar la verdad histórica contra el trujillismo ideológico, para honrar a quienes sacrificaron su vida o su libertad en defensa de la democracia y para transmitir a las generaciones futuras el conocimiento crítico de un pasado que aún interpela el presente. Entendemos que la memoria no es contemplación del ayer, sino instrumento de conciencia colectiva para impedir el retorno del autoritarismo y de toda forma de dominación. Asumimos que la libertad política carece de plenitud sin justicia social, que la soberanía nacional no existe sin independencia real de los pueblos y que la democracia sólo es auténtica cuando se sostiene en la participación consciente de la ciudadanía. Por ello, nuestra labor no es únicamente preservar archivos o testimonios, sino contribuir a la formación ética y cívica de la sociedad dominicana.

La Fundación Testimonio se declara apartidista, pero no neutral frente a la historia y la realidad social y política del país y el mundo. Nuestro compromiso es con la verdad, con los derechos humanos, con la autodeterminación de los pueblos y con la defensa permanente de la dignidad humana. En ese sentido, “‘Misión por la memoria’ no es únicamente el nombre de una columna: es la continuidad de una vocación ética y patriótica nacida en el seno de la Fundación Testimonio Inc., como parte del esfuerzo colectivo por rescatar la historia silenciada de la lucha de los presos políticos contra la dictadura de Trujillo.
Así pues, este nombre (tal como lo muestran las imágenes adjuntas) encuentra sus raíces en el trabajo persistente desarrollado por consagrados compañeros comprometidos con la causa de la memoria histórica y los derechos humanos, entre ellos Raúl Pérez Peña -Bacho-, Ing. Juan Germán Arias Núñez, Arq. Hugo Quezada, Arq. René Sánchez Cordoba, Arlette Fernández, Cdte. Ángel Luis Patnella, Marina Valera Regus, Baldemiro Frías, Rosa García, Darío Nicodemo, Nicanor Hernández, Guillo, Ito, Vidal Adolfo Cabrera, Nelson Peralta, Berto Batista, Jorge Ferreira, Genaro Abreu y otros valiosos compañeros. Cada uno de ellos, desde sus respectivos espacios, contribuyeron a mantener viva la memoria de las luchas democráticas y revolucionarias del pueblo dominicano. A ellos debemos gran parte de esta siembra moral y política que hoy continúa proyectándose como compromiso con la verdad, la justicia y la defensa permanente de los derechos humanos. La memoria no se rinde.
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