En las colonias españolas de Cuba y Puerto Rico, y en Santo Domingo hasta nuestra independencia en 1844, la regulación de la práctica médica recaía en el Real Tribunal del Protomedicato. Esta institución, de origen medieval, tenía la potestad exclusiva de examinar y licenciar a médicos, cirujanos, farmacéuticos y parteras, actuando como garante de la ortodoxia profesional y religiosa.
En Cuba, el Protomedicato mantuvo una estructura rígida durante la primera mitad del siglo. Sin embargo, la presión demográfica y el auge de la economía azucarera forzaron su modernización. Hacia 1842, con la secularización de la Real y Pontificia Universidad de La Habana, el Protomedicato comenzó a ceder funciones a nuevas entidades como las Juntas Superiores Gubernativas de Medicina, Cirugía y Farmacia. Esta fragmentación respondió a la necesidad de una especialización técnica que el antiguo tribunal colegiado no podía ofrecer. La estructura sanitaria cubana era, con diferencia, la más compleja de la región, contando con una red de Juntas de Sanidad locales subordinadas a una autoridad central en La Habana. No obstante, su eficacia era desigual: mientras La Habana contaba con instituciones avanzadas y una élite médica formada en Europa y Estados Unidos, las zonas rurales permanecían en un vacío legal donde operaban curanderos y "cirujanos", sin ninguna formación formal.
A diferencia de Cuba, Puerto Rico careció de una universidad médica durante el siglo XIX. Esto generó una dependencia estructural de médicos formados en el extranjero (principalmente en Barcelona, París o La Habana) o de la validación de títulos por el Protomedicato local, que a menudo operaba con recursos limitados. La falta de una escuela de medicina local retrasó la profesionalización y obligó a las autoridades a tolerar, e incluso regular, a practicantes con formación empírica bajo la categoría de "ministrantes" o cirujanos menores para cubrir las necesidades básicas de la población. En el Caribe británico (Jamaica, Barbados, Trinidad, Guyana), no existió una institución centralizada equivalente al Protomedicato. La regulación médica se basaba en leyes específicas aprobadas por las asambleas locales de plantadores y gobernadores. Antes de la emancipación en 1834, la atención sanitaria se organizaba bajo el sistema de "Slave Medicine" (medicina de esclavos), donde cada plantación estaba legalmente obligada a contratar un médico visitante para mantener la productividad de la fuerza laboral. Tras la abolición de la esclavitud, este sistema privado colapsó parcialmente. La administración colonial británica tuvo que intervenir, creando sistemas de oficiales médicos de distrito (District Medical Officers) financiados públicamente para atender a la población indigente y a los nuevos trabajadores contratados (indentured laborers).
En Jamaica y Barbados, se establecieron hospitales públicos generales a mediados de siglo, como el Barbados General Hospital (1844), marcando el inicio de la responsabilidad estatal en la salud pública, aunque siempre con un enfoque utilitario dirigido a la preservación de la mano de obra.
En Martinica y Guadalupe, la administración sanitaria estuvo fuertemente vinculada al Ministerio de Marina y Colonias. La figura central no era siempre el doctor en medicina, sino el Oficial de Sanidad. Esta categoría profesional, creada en la Francia revolucionaria y abolida en la metrópoli en 1892, persistió en las colonias como una solución práctica a la escasez de médicos titulados. Los oficiales de salud tenían una formación más breve y práctica, y estaban autorizados para ejercer la medicina general y la cirugía menor, pero no las operaciones mayores. El sistema francés se caracterizó también por la presencia de Consejos de Salud (Conseils de Santé) dominados por médicos militares navales, quienes gestionaban las cuarentenas y los hospitales coloniales. Esta militarización de la salud pública permitió una respuesta rápida, aunque autoritaria, ante las epidemias, priorizando la salud de las tropas y la administración colonial sobre la población civil.
Compartir esta nota