Hay ensayos que se limitan a pensar la literatura como objeto de desafío y otros —mucho menos frecuentes— que se atreven a pensarla como experiencia vital. Con la literatura en el cuerpo, publicada por Delbolsillo en 2024, pertenece de lleno a esta segunda categoría. No se trata de un libro que aspire a sistematizar una teoría ni a ofrecer un mapa exhaustivo del hecho literario, sino de una obra que propone una forma de estar en la lectura: una ética, una sensibilidad, una manera de habitar las palabras desde el cuerpo y no solo desde el intelecto.

Alberto Ruy Sánchez construye aquí catorce ensayos literarios que rehúyen deliberadamente el tono académico sin renunciar por ello a la profundidad. Su reflexión parte de una premisa tan sencilla como exigente: la literatura no ocurre únicamente en el texto, sino en el lector que la recibe. Leer es una experiencia corporal, un acto que involucra la respiración, la memoria, el deseo y el tiempo interior. Esta idea, que atraviesa todo el libro, no se formula como tesis cerrada, sino que se despliega a través de fragmentos, asociaciones y meditaciones que avanzan con la naturalidad de una conversación íntima.

Uno de los mayores aciertos del libro reside en su forma ensayística abierta, que acompaña con coherencia el contenido que propone. El texto no se organiza en capítulos rígidos ni en argumentos lineales, sino en una sucesión de aproximaciones que recuerdan al ensayo humanista clásico: ese que piensa mientras camina, que duda, que vuelve sobre sí mismo. Esta estructura fragmentaria no responde a una moda, sino a una concepción clara de la literatura como experiencia viva, siempre inacabada, siempre en proceso.

El estilo de Ruy Sánchez es, sin duda, uno de los ejes centrales de la obra. Su prosa avanza con una cadencia lenta y reflexiva, atenta al ritmo de la frase y al peso sensorial de las palabras. No hay aquí exhibición retórica ni alardes innecesarios; hay, en cambio, una escritura que confía en la inteligencia del lector y que privilegia la sugerencia por encima de la afirmación contundente. El pensamiento no se impone: se insinúa, se comparte, se ofrece como invitación.

Con la literatura en el cuerpo no explica la literatura: la hace sentir. Y en ese gesto, discreto pero persistente, reside su mayor valor.

Entre las páginas más logradas del libro destacan aquellas en las que el autor reflexiona sobre la lectura como acto de intimidad. Leer, parece decirnos, es una forma de contacto profundo: una cercanía silenciosa entre el texto y el lector, donde algo se modifica de manera casi imperceptible. En esta concepción la literatura no es un instrumento ni un ornamento cultural, sino un espacio de transformación interior. Esta idea cobra especial relevancia en un contexto contemporáneo marcado por la velocidad, la dispersión y la lectura fragmentaria.

Otro aspecto notable de la obra es su capacidad para entrelazar lo personal y lo literario sin caer en el narcisismo. Ruy Sánchez introduce recuerdos, experiencias de lectura y observaciones culturales que no buscan protagonismo autobiográfico, sino que funcionan como puntos de anclaje para la reflexión. El autor se presenta siempre como lector antes que como autoridad, y es precisamente esa posición la que otorga al libro su tono honesto y su fuerza persuasiva.

Desde una perspectiva crítica, podría señalarse que Con la literatura en el cuerpo no ofrece conclusiones definitivas ni propuestas normativas. No hay recetas como leer ni juicios cerrados sobre qué debe ser la literatura. Sin embargo, esa ausencia de clausura no constituye una debilidad sino una coherencia profunda con la poética del libro. Pensar la literatura como experiencia encarnada implica aceptar su carácter abierto, su resistencia a ser fijada en conceptos definitivos.

Estos ensayos de Alberto Ruy Sánchez se leen como una defensa serena —pero firme— de la lectura lenta, atenta, comprometida. No desde la nostalgia ni desde la queja, sino desde la convicción de que la literatura sigue siendo un espacio privilegiado de encuentro con uno mismo y con los otros. Con la literatura en el cuerpo no explica la literatura: la hace sentir. Y en ese gesto, discreto pero persistente, reside su mayor valor.

Lizamavel Collado

Política

Lizamavel Collado es periodista, gestora empresarial, especialista en programación macroeconómica, ingeniería financiera, derivados, presupuesto y gestión pública. Presidenta del partido Poder Ciudadano.

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