La Ilustración, el movimiento cultural más importante de la Modernidad, asociado a los ideales del progreso, del conocimiento científico y del debate crítico, así como a los principios formales de la racionalidad, la libertad y la igualdad, tiene en la actualidad su contraposición en la denominada Ilustración Obscura.

Tomando su nombre de una serie de artículos del filósofo británico Nick Land (The Dark Enlightenment), la Ilustración Obscura se opone a la noción ilustrada del progreso, porque niega el desarrollo histórico como un despliegue del avance de la libertad, la moralidad y las formas democráticas de vida.

Uno de sus principales pensadores, el especialista en software Curtis Yarvin, entiende que nuestra idea del progreso lineal e integral es un supuesto que debemos estar abiertos a cuestionar. Si bien la cosmovisión de un pensador del pasado puede haber sido superada en uno de sus componentes (la teoría física de Aristóteles) no tiene que haber sido superada en su totalidad (su concepción ética o política). (https://legrandcontinent.eu/es/2025/01/21/prepararse-para-el-imperio-curtis-yarvin-profeta-de-la-ilustracion-negra/)

Por su parte, Nick Land sostiene que la Modernidad tiende a la degeneración abriendo distintas perspectivas futuras:

  1. Una reestructuración etnogeográfica y geopolítica que destruya el viejo orden de la Modernidad protagonizado por Europa y que puede protagonizar China.
  2. El ascenso de una nueva Edad Media regida por la lógica malthusiana, es decir, una asimetría entre el crecimiento de la población y la disponibilidad de los recursos que condenaría a la especie a la pobreza extrema o a la extinción.
  3. Un renacimiento occidental que no implica el regreso a las estructuras de la Modernidad ni a los ideales iluministas, sino sólo la conservación de la innovación científico tecnológica y comercial. (https://legrandcontinent.eu/es/2025/09/08/acelerar-el-capitalismo-para-salir-de-la-humanidad-las-profecias-de-nick-land-mago-de-la-ilustracion-oscura/).

Esta última perspectiva es la más atractiva para el movimiento. De hecho, pretende acelerar el proceso de destrucción de las estructuras institucionales modernas, reemplazar la democracia representativa por una monarquía tecnofeudal, o en su defecto, establecer “un republicanismo constitucional” que revierta el balance de los poderes del Estado en favor del Poder Ejecutivo.

Así, asistiríamos a un nuevo orden social antidemocrático, regido por CEOs empresariales con la potestad de tomar decisiones cruciales sin la necesidad de consensos sociales. ¿Pueden avizorar este proyecto en alguna parte?

Leonardo Díaz

Filósofo y ensayista

Doctor en Filosofía por la Universidad del País Vasco, con líneas de investigación en las áreas de epistemología social, ética ciudadana y filosofía política. Conductor del Podcast de filosofía Conversaciones de la caverna y del programa D−ética TV. Presidente de la Asociación Dominicana de Filosofía. Miembro de Número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana por la Comisión de Filosofía y Epistemología. Premio Nacional de Ensayo Científico (2015). Premio de Ensayo Pedro Francisco Bono (2012). Integrante de la reunión constitutiva de la Red Iberoamericana de Filosofía. Fue miembro de la Comisión de Alto Nivel para la Difusión de la Filosofía de la UNESCO. Autor de Reflexiones filosóficas. Artículos de ética, política y filosofía (2018); Las tensiones de Thomas Kuhn: Una perspectiva crítica para los estudios sociales y culturales de la ciencia (2014); La filosofía y los espacios de la libertad (2012), así como de diversos artículos publicados en revistas especializadas nacionales e internacionales de filosofía. (Correo: leonardodiazsd@gmail.com; Instagram: @leonardodiazsd).

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