Uso el término bobería -cosa de poca entidad o importancia (RAE)-, asumiendo la proverbial palabra de Tres Patines, cuando quería indicar que lo que se decía, o Rubecindo o Nana Nina, era al fin, sin fundamento. Y ahora nosotros décimos que también lo es el hecho de los que critican a Danilo por haber asumido radicalmente que el PLD no apoyaría alianza con nadie, sino, que su partido iría sólo y que su alianza es el trabajo para conquistar el poder del 2028. Nada más lapidario y de fundamento político que esa postura pública. Y lo explico mas adelante.
Y peor aún, opinan que Danilo le cerró la garantía de triunfo a la oposición, lo que me induce a decir que, políticamente, no haber salido al paso y cerrar esa idea hecha pública por la Fuerza del Pueblo, ipso facto cavaria su tumba o inmediatamente relegaba al PLD, en una entelequia o bisagra política que socavaría su vocación de poder y, caer en la desarticulación de ser una maquinaria política-que todavía existe en el imaginario electoral-, a ser, uno más de los partidos que se mantienen en el sistema de partidos políticos, segregados a la sombrilla de la recompensa electoral y por ende, marcar o acelerar su picada al cuadrante de los llamados minoritarios. Y seria craso error no haber parado de raíz ese imaginario que a fondo, de haber guardado silencio, marcaría el principio de un final del rincón de la historia para dicho partido.
Como fundamento, nos atrevemos a postular algunos escenarios que justifican políticamente dicha acción, la cual la hacemos apalancado partiendo de las encuestas extraoficiales que se están publicando en el mercado electoral, en las que, actualmente, el PLD, que está marcando un pequeño repunte, con porcentaje de un 15%,- y crece, porque en el 2024, obtuvo solo el 10.21%-, mientras el PRM, un 25%,-que decrece-, FP, 42%, lo cual significa un gran repunte.
Y que la vacuna que puso Danilo que no andan en el mercado electoral con el macuto de pacto o alianza-y no dijo por el momento-, sino que fue tajante, y que haberlo hecho, para el PLD, automáticamente marcaría un estancamiento del nicho de crecimiento, principalmente,-claro, se descartaría automáticamente-, y peor, generaría una abismal desbandada de miembros hacia la FP a fin de llegar al poder no de cola, sino, militante de quién iría a ganar. Y cuestión que ya existía unos estadios de desbandada, que afloró su punto de partida o peregrinaje desde las elecciones del 2020, que el PLD en pleno poder y administrando los recursos del Estado, su estructura sufrió una escisión estrepitosa, hasta el extremo de perder el poder.
A modo reiterativo, para ser coherente, planteamos además, que de no haber parado en seco esta consigna inmediatamente, hubiera propiciado un agrietamiento mayor a las fisuras internas de dicho partido, que ya desde Abel en 2024, la picada tocó tierra, o de otra manera tocó fondo dentro del PLD. Y si fuera poco, se pudiera pensar simple o agoreramente, que por efecto del descredito del gobierno del cambio, PRM, la llamada dispersión de la masa electoral de cara a las elecciones del 2028, se reagruparía en torno a los dos líderes de la oposición; o Leonel o Danilo, como sería lógico y natural esperarlo, pero, la realidad es que, Leonel es el que está habilitado por la Constitución y Danilo, descartado y ya los liderazgos mesiánicos resultan escasos y mucho más el llevar en la espalda candidatos como el bacalao a cuesta, o sea, montado en transferencia de carisma, y aunque ese fenómeno político pasó en México con Claudia Sheinbaum, que se montó en el liderazgo de López Obrador, pero ella en si tenía un robusto liderazgo capaz de ser asimilada como su relevo político y electoral, y ahí está, pero, como una excepción a la regla.
Con honrosas excepciones,-repito-, como el caso referido de Claudia Sheinbaum, un líder desde la tribuna no tiene mucha cosas que ofrecer al cuerpo electoral y máxime que el PLD, no tiene un relevo aglutinante para poder ser arrastrado por la fuerza Danilista, si ya en la medición electoral la estructura completa alcanza actualmente un 15%, pero que además,-como fenómeno de la actualidad-, la tendencia de crecimiento se orientan mayormente hacia el resurgimiento del liderazgo de Leonel que encabeza las encuestas y el factor racional, o sea, quien ofrece mayor ventaja tangible al electorado, es quien impulsa mayormente el voto a su favor. En consecuencia, con el no rotundo de no alianza dada a quema ropa por Danilo, resulta una jugada maestra precautoria y de yugular o torniquete para que el PLD no se desangrara-cosa que no se podrá controlar al 100%, pero si una buena proporción.
En este particular, cabe decir que, debido a que la medición que se ha publicado hasta el momento, ya aludida, el PRM, figura con una "preferencia electoral" de un 25%,-en unas encuestas y otro valor más alto en otras-, lo que indica que todavía a este partido no ha llegado a su techo de inminente derrota, en el sentido, según mi juicio, que, el proceso involutivo de este partido ya alcanzó su tope, en el sentido, que lo peor pasó y no cabe duda que con la reingeniería que el presidente Abinader está reintroduciendo con la tolerancia cero a los rumores de actos de corrupción y mayormente, con los cambios de funcionarios del tren gubernamental, y que habría que esperar otros tantos, le permitirá al PRM, un respiro y por ende oxigenación política inducida por esta reacción estratégica de parar la hemorragia de descréditos, mas que se observa que ya el gobierno empieza a anunciar obras de valor trascendental para limpiar su imagen en razón que impactan sectores vulnerables de la población, como es el aviso de la entrada en operación del metro de Los Alcarrizos para finales de este mes de Febrero, más que de seguro habría puesto en carpeta una jornada de entrega en serie de obras que están en desarrollo-sin duda alguna, que estarían como postre electoral- a mi juicio, para entregarlas a la ciudadanía como golpe de efecto a amortiguar y relanzar su imagen política de cara al 2028.
Siguiendo el orden lógico, aunque no sea en mayor chorro, como quiera, la tendencia de Leonel-al menos que no tropiece con un alacrán político de esos que aparecen a los liderazgos emergentes, de la noche a la mañana-, y que le propine un golpe de efecto retardado-lo cual veo imposible, al menos que no suceda un viraje a última hora con una Omarmanía-que ya se ha ido desvaneciendo, por lo menos para las elecciones del 2028-, y se genere un fenómeno ambivalente que perturbe las masas. Y aunque lo planteo como un hecho posible, a esta altura, como se observa a quien las encuestas están midiendo no es a Omar, sino a Leonel. Y no porque no era la voluntad empática que estaba generando este líder juvenil, pero, parece que al ver que el hijo no tenía vocación de enfrentar a su padre, el instinto político se ha ido segregando a la conformidad que el único actor político que permite desahogar el posible voto de castigo al PRM, es Leonel.
En tal orden, el freno puesto por Danilo a que prendiera la idea que el PLD no iría para parte y, que a su vez, creara un éxodo masivo y dejar a dicho partido en el abandono electoral, el liderazgo del PLD ha diseñado un plan agresivo de sembrar en el ánimo peledeísta que deben salir a la calle en señal que están activos y tiene vocación de poder, lo que en efecto, ha generado lo que ellos llaman esfuerzo concentrado en especie de mano a mano con las gentes, y como se aprecia, con panfletos o ilustración de las obras -que son muchas-, que hizo Danilo en los pueblos, pero, y sin ánimo de joder, en política pasa lo mismo que la canción de Melina León, que dice, “que cuando una mujer se quita la piel y decide olvidar no hay nada en la tierra que le haga cambiar, y se viste de nuevo con otro querer. Y en política, aunque sea por ciclos, esto sucede cada cierto tiempo, fundamentalmente medido en trozos espaciados de cada 20 años. Y en la especie, como sucede con el comportamiento de la sobrevivencia de los conglomerados que algunos de sus miembros se relegan o se cansan,- y si no se reponen-, fácilmente, le sirva de alimentos a los sobrevivientes. Y parece que ese mismo intento está haciendo la Fuerza del Pueblo con el PLD,- y en la cadena de sobrevivencia es una actitud natural-, que lo ve muy relegado y por lo tanto, ha querido asumirlo como su alimento electoral para el 2028.
Entonces, cabe el termino bobería todo lo que se haya podido haber criticado sobre la reacción de Danilo Medina, a no resignarse a la transfusión electoral, por lo menos, en el tramo de la primera vuelta. Y aunque, el aliado natural en estas elecciones del PLD o viceversa para la Fuerza del Pueblo es uno y otro, porque son “oposiciones”, y en el caso del PLD no puede darse el lujo de no cubrir su integridad política de cara al futuro, porque le podría pasar lo mismo que le ocurrió al PRD, el PRM lo desarticuló. Y lo propio que le se ocurrió al PRSC, que asumieron un confort de oligarquía política y de elecciones en elecciones solo fueron bebiendo en la fuente de las alianzas hasta quedar prácticamente fuera la competencia del poder, aunque sí, mantienen una personería política de subsistencia económica, de fondo y desde la óptica de la calificación política, solo son partidos bisagras y, que difícilmente,-a ese ritmo-, vuelvan a hacer opción de poder.
Y creo, finalmente, que de eso es que se está cuidando Danilo Medina y su PLD, que siendo la otrora primera fuerza política del 1996 al 2020, ahora arrastra la cadena pesada de la desconexión de las masas y, que por lo tanto, tiene que hilar muy fino para no caer en la categoría de tercerón y por ende, lentamente, ir desconectándose en el sentimiento del cuerpo electoral. Es de ahí que planteamos que pudieran hablar bobería lo que no hayan entendido en su contexto político la raya de Danilo, no por la mera confrontación, sino por la lucha de que su partido no quede absorbido por el carisma actual de Leonel, que si se fuera aliado ante de definirse el escenario real de las elecciones del 2028, no cabe duda, que será invisivilizado por muchos años, y como dice el pueblo, y quien sabe.
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