La Suprema Corte de Justicia (SCJ) está integrada por 17 jueces, de los cuales el 75% son de carrera y el 25% de fuera de la carrera, y todos y todas deben tener la oportunidad de ser considerados para la presidencia de la SCJ.

Descartemos la discusión de si es posible o no lo planteado, pues creo que nadie discute que el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) tiene la facultad para escoger al presidente o presidenta de la matrícula completa de la SCJ.

Hasta ahora esa posición ha sido ocupada por personas que han provenido del 25% que llega de fuera de la carrera. La razón es evidente, pues siendo el CNM un órgano político y sobre todo integrado por una mayoría político partidista, escoger de fuera de la carrera facilita la colocación de personas más afín a quien controla en cada oportunidad el CNM.

Pero no se trata tampoco de satanizar a los que llegan desde fuera de la carrera, pues Henry Molina no solo vino de fuera de la carrera sino también de una actividad política partidaria de alto perfil, pero, sin embargo, ha realizado un excelente trabajo como presidente de la SCJ.

De lo que se trata es de romper la costumbre de designar al presidente solo de los que llegan de fuera de la carrera y demostrarles a todos los jueces de carrera que también pueden llegar a lo más alto de la cúspide judicial, lo que indudablemente fortalecería la carrera judicial, constitucionalizada desde 1994.

Esta es una buena oportunidad, pues el presidente Abinader siguió una línea semejante en el ministerio público. Hoy, todos los fiscales de carrera saben que se puede llegar a ser Procurador General de la República, pues se rompió el monopolio que tenían los abogados fuera de la carrera del ministerio público con la designación de una fiscal de carrera como Yeni Berenice Reynoso en la posición de Procuradora General de la República. Y esa decisión ha ayudado a hacer más fuerte la carrera del ministerio público.

La independencia de jueces y fiscales se va construyendo con decisiones como ésta. Pero, además, parecería lógico que, si la Constitución dispone que el 75% de los jueces de la SCJ sean de carrera, se les de la oportunidad de que alcancen la presidencia.

No solo se fortalece la carrera judicial, pues también se coloca a una persona que conoce la institución desde sus entrañas y a la que le será menos difícil liderar el Poder Judicial como presidente también del Consejo del Poder Judicial.

El presidente de la SCJ debe ser buen juez y buen gerente. Si proviene de la carrera sabremos si es buen juez, pues ahí estará su historial y como gerente tendrá que entrenarse y sobre todo rodearse de buenos gerentes. Si proviene de fuera de la carrera, tendrá que aprender a ser juez y también a ser gerente, pues a nosotros los abogados, no se nos enseña en la universidad a ser juez y gerentes, pero esto no es insalvable como lo ha demostrado Jorge Subero Isa, para poner un solo ejemplo.

Francisco Alvarez Valdez

Abogado

Socio fundador de Headrick Rizik Alvarez & Fernández. Su ejercicio profesional se ha desarrollado principalmente en las áreas de litigios judiciales y arbitrales, derecho bancario, negociaciones, derecho corporativo y proyectos relativos al ámbito de las telecomunicaciones. Coordinador de Participación Ciudadana. Fue presidente de Profamilia.

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