Una sociedad democrática e incluyente necesita un tejido social basado en la solidaridad, la empatía, la confianza y la capacidad de trabajar colectivamente. Cuando predominan las respuestas individuales y se debilitan los vínculos comunitarios, también disminuye la capacidad para enfrentar problemas comunes y se imponen las propuestas más retrogradas. ACENTO ofrece este espacio para recuperar, dialogar y aprender de las experiencias. Esperamos nos hagan llegar las suyas, especialmente que cuente cómo lo lograron y cuales fueron sus resultados principales.

En esta ocasión presentamos la experiencia de “Limón con Cuentos”, desarrollada en el barrio San Antonio, en Los Mina Norte, República Dominicana. Demuestra cómo la creatividad y la participación pueden revitalizar la organización social.

Una comunidad en busca de nuevas formas de organizarse

A finales de los años 80 y principios de los 90, muchas organizaciones comunitarias dominicanas enfrentaban baja participación, pérdida de membresía y estancamiento. Entre las causas estaban el sectarismo político, los liderazgos poco democráticos, los modelos tradicionales y una difícil situación económica y social.

En respuesta, el Centro Dominicano de Educación Ecológica (CEDECO) combinó educación popular, educación ambiental y trabajo comunitario. Aunque identificó problemas como la contaminación, el hacinamiento y los servicios deficientes, comprendió que primero era necesario fortalecer las organizaciones capaces de enfrentarlos.

Para ello creó un taller permanente de dos meses, con encuentros semanales, dirigido a dirigentes y lideresas de Los Mina Norte. El proceso abordó liderazgo, participación y organización comunitaria, pero también cuestionó las formas tradicionales de hacer política. Los participantes concluyeron que las organizaciones debían ser más cercanas, democráticas, creativas y humanas. Organizarse también podía ser divertido.

Nacimiento del “Limón con Cuentos”

Inspirado en esas ideas, un grupo del barrio San Antonio creó “Limón con Cuentos”, un encuentro semanal para contar historias, conversar, reír y compartir una limonada. La iniciativa atrajo a personas de distintas edades y, poco a poco, las conversaciones recreativas dieron paso al análisis de los problemas del barrio.

Así, el espacio comenzó a combinar diversión y acción comunitaria. Después de los cuentos se planificaban actividades, se revisaban resultados y se buscaban soluciones colectivas. Los participantes crearon democráticamente la organización Comunidad Unidad de San Antonio.

Las acciones emprendidas para resolver problemas concretos aumentaron la confianza de los moradores, incorporaron a nuevos participantes y formaron liderazgos, especialmente entre jóvenes. La experiencia se compartió con otros barrios y dio origen a siete organizaciones similares, que luego coordinaron actividades de formación, recreación e intercambio.

Factores y obstáculos

El proceso fue favorecido por la necesidad de responder a una situación social difícil, la preocupación de dirigentes por la pérdida de fuerza comunitaria, el apoyo de organizaciones de educación popular y la participación de jóvenes vinculados a comunidades religiosas.

Sin embargo, enfrentó obstáculos como liderazgos autoritarios, modelos organizativos poco eficaces, búsqueda de resultados inmediatos, enfoques centrados en la confrontación y divisiones provocadas por el sectarismo político.

Principales aprendizajes

“Limón con Cuentos” muestra que las organizaciones pueden renovarse cuando reflexionan sobre sus prácticas y se abren a nuevas alternativas. La creatividad no exige grandes recursos: un encuentro sencillo puede generar confianza y convertirse en el inicio de una organización sólida.

También demuestra que la acción comunitaria puede combinar reivindicación, alegría y convivencia. Las personas participan más cuando se sienten escuchadas, valoradas y cómodas. Para sostener estos procesos se necesitan liderazgos democráticos, coherentes y orientados al bien común, así como respeto por la diversidad y rechazo del sectarismo.

Conclusión

Una conversación, un cuento, una risa y una limonada pueden convertirse en el punto de partida de una transformación colectiva. La experiencia confirma que crear espacios para encontrarse, expresarse y buscar soluciones colectivas fortalece los vínculos comunitarios y la ciudadanía. La creatividad, la solidaridad, la empatía y la democracia no son elementos secundarios, sino herramientas esenciales para construir una sociedad más participativa e incluyente.

Fuente: Martínez, Radamés. Apostar al Cambio Social: Reflexiones y Aprendizajes. Editora Búho, Santo Domingo, 2023.

Radamés Martínez

Sociólogo y animador cultural

Sociologo, animador sociocultural, educador ambiental y profesor universitario. Como servidor público se ha involucrado en el desarrollo local, la reforma del Estado y la gestión de políticas públicas de inclusión social con perspectiva participativa.

Ver más