Desde Aznar y su intento de falsificar la autoría del 11-M, atribuyéndole a ETA el acto terrorista de una célula islamita, en la estación de Atocha de Madrid.
Con lo que pensaban que el voto se inclinaría al candidato de su partido, el Partido Popular, PP. Dice Iñaki Gabilondo – un periodista que es un referente en España- que desde ese tiempo para acá, se ha producido por las derechas centralistas, una actitud de tratar de negar la legitimidad de gobernar y de existir políticamente, a todos aquellos que no comulguen con una específica idea de que es ser español y lo que es España.
Los que no entran en ese molde del españolismo de derecha radical, serían la anti-España. ¿Quienes son ellos? Los votantes del PSOE, de Izquierda Unida, SUMAR, PNV, ERC, BNG, Junts, Compromis, Bildu, Podemos, Chunta Aragonesa, Teruel Existe, y etc. O sea, más o menos, la mitad de los ciudadanos españoles con derecho a voto formarían la Anti España.
España, para esta derecha, integrista, tradicionalista, unitarista, archiconservadora, anti ecologista, de religiosidad formalista y ritualista, España serían ellos y solo ellos.
Esto ha creado un clima político viciado. En España el voto es libre. Los que forman el parlamento son todos representantes de la voluntad popular, sean derechistas radicales, neofranquistas fascistoides, conservadores tradicionalistas, o, separatistas, independentistas, regionalistas, comunistas, socialistas, de Sumar, Podemitas y un largo etc.
Todos son representantes de España, de su diversidad, de su pluralismo respecto a la manera de organizar el Estado, o de separarse o no, de este Estado, todos tienen legitimidad democrática.
España tiene problemas por la carestía de la vivienda, por no haberse invertido en crear un parque de viviendas sociales de alquiler. Tiene problemas de inflación, pero de un dígito, inferior al 3% (2,5) en 2025.
Nunca en la España democrática, se ha tenido una tasa de empleo tan alta como ahora (aunque no se ha alcanzado el pleno empleo), y la queja en algunos sectores de empleadores, es que no se encuentra mano de obra y, ¡se culpa de ello a las ayudas sociales a las personas con más necesidades!
Con esa explicación, estos serían los más vagos y los que prefieren vivir de la "beneficencia estatal", en vez de trabajar. Allí se incluyen a parte de los inmigrantes, los cuales, según este cuento de odio, estarían recibiendo subvenciones y por ello no quieren trabajar. La extrema derecha machaca con estas consignas, para generar rechazo y crear un enemigo ficticio.
Ese es el panorama. Intolerancia. Agresividad. Insultos, en vez de argumentación. Actitudes anti institucionales y "anti sistema", por parte de los "nostálgicos" de una dictadura franquista que no han vivido, pero se quedan con la idea, que mas les gusta. Que en ella, los más ricos, mandaban sin rechistar. Los obreros si iban a la huelga se les reprimía, se les encarcelaba.
No se permitía oponerse al poder del Estado, ni de palabra, ni de obra, y no había inmigrantes. Claro, la gente emigra donde hay trabajo y en el franquismo, los españoles emigraban a América Latina y después a Europa, fue en los 70 que comenzaron a regresar, algunos.
Todavía en los años 60 el porcentaje de población universitaria era reducido en España y, con una gran segmentaciòn por clase social. Los universitarios de orígenes de clase obrera y de trabajadores del campo, no llegaban al 1%.
De manera que la derecha radical que lidera hoy VOX y a la que el PP sigue e imita, está promoviendo algo contrario a toda la dinámica política conocida en Occidente. Que el desarrollo económico y el bienestar genera un mayor desarrollo político.
En España, con unos indicadores económicos buenos, en vez de ir hacia una democracia inclusiva, parte del espectro político impulsa hacia el desencuentro y, el modelo alternativo que oferta, sin exponerlo claramente, es un retroceso político y en la convivencia ciudadana.
España, si sigue la ola de la derecha radical, se encamina, no hacia una democracia de consenso y mayor integración social, sino hacia una "democracia orgánica".
Este termino fue usado por Franco para definir su modelo político dictatorial, con un partido único, el Movimiento, sin sindicatos, ni asociaciones libres y con unos ciudadanos reducidos a la condición de súbditos pasivos, en manos de un grupo reducido de leales al dictador, que cooptaban, a todas las autoridades que hoy se eligen libremente por el voto popular.
Las elecciones autonómicas realizadas recientemente muestran un avance significativo de la extrema derecha de VOX y un retroceso del PP y también del PSOE. "La izquierda a la izquierda del PSOE", tampoco avanza, de manera que si se hace una proyección, podría concluirse que, Si todo sigue esa tendencia, VOX y el PP, podrían constituir la nueva mayoría parlamentaria en unas elecciones generales.
Pero resulta que no siempre el voto sigue la misma trayectoria en las elecciones autonómicas que en las generales. Y, además, el tiempo en política es muy importante. El presidente Sánchez pretende agotar los cuatro años para los que fue investido. Si logra hacerlo.Nada está escrito para 2027.
Mientras, en estos tiempos de auge de las ideas de extrema derecha, de los supremacistas blancos, de imperialismo duro, donde el Secretario de Estado de EEUU, Rubio, sin rubor mostró en Munich su añoranza de los tiempos anteriores a 1945, donde las potencias Europeas y EEUU, mantenían a raya a sus colonias y las explotaban a su antojo.En España esa derecha de VOX y PP sueñan y luchan, con tener el poder para formar parte de ese retorno al pasado.
Está por ver y se verá si esa reacción imperial y neocolonial traerá consigo una acción política defensiva ofensiva que haga añicos los sueños neoimperiales, en EEUU y en Europa, como los de la "restauración" de la democracia orgánica en España.
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