Me preocupa la tendencia del presidente Trump hacia un gobierno mundial y me preocupa su propensión a actuar al margen de la ley.

La detención de Maduro viola el derecho internacional, pues el mismo derecho que se invoca para deportar a los inmigrantes ilegales se ha violado para intervenir un país soberano y secuestrar a un presidente cuyos delitos no exceden los de muchos amigos del presidente Trump.

Su declaración de que ‘no necesito el derecho internacional’ sino los dictados de mi ‘propia conciencia’ es la de un emperador, no de un presidente democrático. Trump actúa con esa misma arbitrariedad hacia sus propios conciudadanos, tal como ha sucedido con Renee Nicole Good, asesinada de un balazo por la policía migratoria, sin que el caso fuera debidamente investigado por el FBI. Trump ha ordenado al ejército federal intervenir en algunos Estados, sin consultar con sus gobernadores, algo sin precedentes en la historia de los EUA. ¿No podría ser Donald Trump el anticristo?

Lo más peligroso es su tendencia expansionista cuando habla de anexar Groenlandia a los Estados Unidos, enfrentando con ello a Dinamarca y a toda la Unión Europea, sus antiguos aliados, y esta vez sin el pretexto de atrapar a un delincuente del narcotráfico. Su invitación a Canadá y a México a anexarse a los Estados Unidos, obviamente bajo su mandato, desnuda una aspiración que no habíamos visto hasta ahora en ningún presidente.

Nadie puede afirmarlo, pero no hay duda de que se parece, y por lo menos debemos tener los ojos bien abiertos a lo que pueda pasar…

Trump incluso ha dejado abierta la posibilidad de lanzarse a un tercer mandato presidencial, algo que contradice no solo la constitución, sino el modelo presidencial que Estados Unidos ha vendido al mundo hasta el día de hoy.

Lo más peligroso es la lealtad absoluta que exige a sus seguidores. Cuando el presidente dice algo, no hay nadie que le contradiga o le aconseje algo diferente. Sus súbditos siguen aquella consigna que he escuchado tantas veces: ¡lo que diga Trump, eso es lo que va! ¿Será Donald Trump el anticristo?

Lo más curioso sucede con las llamadas ‘papeletas Trump’, que se pueden pedir por Amazon, con la foto de Trump y la consigna Make America Great Again (MAGA). El punto es que la papeleta de US$1000 tiene un numerito por debajo, casi ilegible, y es nada más y nada menos que el 666 [Si quiere comprobarlo pida al buscador: ‘Amazon’]. Papeletas Trump, y vea la de US$1000, en el anverso de la cara de Trump, y busque por debajo el numerito… La pregunta es: ¿Quién puso ese numerito ahí?

Esto explica que numerosos artículos, en revistas de los Estados Unidos, están haciendo la misma pregunta: ¿Es Donald Trump el anticristo? Nerón (54-68 d.C.) fue la primera figura histórica en encarnar el anticristo. Lutero, al ser excomulgado, acusó al papa de ser el anticristo. Para otros, Hitler era el Anticristo. Un articulista observa que la segunda bestia del Apocalipsis “tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón” (Ap.13.11), lo que sugiere astucia para simular y engañar, algo que muchos atribuyen al empresario Trump.

Nadie puede afirmarlo, pero no hay duda de que se parece, y por lo menos debemos tener los ojos bien abiertos a lo que pueda pasar…

José Dunker

Médico psiquiatra

Médico, psiquiatra, salubrista, educador y terapeuta familiar.

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