Franklin Delano Roosevelt, ha sido el único político estadounidense que ha logrado gobernar los Estados Unidos durante cuatro períodos consecutivos 1933-1945.

Su último periodo de cuatro años no lo pudo completar tras sufrir un derrame cerebral que le quito la vida a los 63 años, justo antes de cumplir los primeros tres meses de su cuarto mandato presidencial.

Roosevelt fue quien logró, después determinada  la Segunda Guerra Mundial, el control absoluto de la geopolítica global y el dominio político a lo interno de los Estados Unidos, algo que nadie ha podido lograr en los últimos 81 años.

¿Qué ayudó para que la administración Roosevelt disfrutara de ese poder político interno y externo?  

Al finalizar el conflicto global, los EE.UU se quedaron con el control del 50% del PBI mundial y el monopolio de las armas nucleares, consolidando así su supremacía ante los demás países del mundo.

Roosevelt no solo hizo a los EE.UU la nación más poderosa, sino que superó con éxito la Gran Depresión que azotaba la economía de la nación lo que le adjudicó el apoyo de la mayoría de los votantes estadounidenses para derrotar en cuatro elecciones presidenciales a los candidatos republicanos.

La administración de Donald Trump no ha podido tener el control o monopolio del PIB mundial aunque así lo haya intentado en este su segundo periodo de mandato presidencial.

La economía global es multipolar y está  fragmentada en 190 países. Estados Unidos ocupa el primer lugar del PIB global con un aproximado del 25%. China en el segundo puesto con el 17%.

Rusia, como otra potencia que lucha por el control geopolítico, apenas alcanza el 2.15%.

Los EE.UU y China, juntos, acumulan más del 40% del PIB mundial. Ambos luchan por conquistar ese trono pero Donald Trump con su política arancelaria intenta mantener alejada de esa supremacía a la nación asiática.

En materia dominio geopolítico, la administración Trump continúa su estrategia de mantener el liderazgo global de los EE.UU.

Ha influenciando exitosamente en Occidente para que gobiernos izquierdistas sean derrotados electoralmente por políticos conservadores o derechistas aliados a la gran nación del norte.

Los países de America Latina que han cruzado de un régimen izquierdista o centro izquierda al sistema capitalista, a partir de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, han sido Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Honduras, Colombia, Costa Rica y Venezuela.

El dato más curioso es que, los gobernantes izquierdistas desplazados del poder en esas naciones, perdieron las elecciones tan pronto Donald Trump desmanteló la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Donald Trump está enfrascado en ganar la batalla más difícil de su administración derrotar a un Partido Demócrata divido pero no debilitado casi en poder de musulmanes nacionalizados estadounidenses.

Con su derecho a votar adquirido, han optado por postularse a cargos electivos logrando ganar peldaños importantes en las primarias electorales internas desplazando a los moderados tradicionales de la organización tal y como ha ocurrido en el Estado de Michigan donde hoy son mayoría.

Los moderados, preocupados por el avance de los del DSA, saben que esa facción radical está alejando a los votantes demócratas y simpatizantes.

Ante esa realidad, la administración republicana continúa su denuncia de que los socialistas islamistas dentro del Partido Demócrata han llegado a los EE.UU para destruir el sistema capitalista y su fe cristiana.

Es my probable que las elecciones congresuales del próximo noviembre y las presidenciales de 2028, se promuevan en base a una campaña electoral con una guerra publicitaria para decidir entre dos ideologías antagónicas: capitalismo y cristianismo contra el comunismo y el islamismo.

Rafael Gómez

Periodista

Rafael Gómez, periodista dominicano. Residente en los Estados Unidos.

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