El nuevo informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sobre democracia y desarrollo 2026 titulado, “Democracias bajo presión. Reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe” pone de relieve y en el centro del debate la importancia de ver los conceptos democracia y desarrollo humano de manera unificada. El PNUD nos invita a reflexionar cómo las democracias latinoamericanas y caribeñas se encuentran bajo presión, y cuál ha sido su impacto regional.

Siempre he cuestionado el concepto formal de democracia porque para mí la democracia no se limita a lo electoral, sino que hay democracia en la medida en que la gente tiene mejor calidad de vida. Este informe va en sintonía con esta idea. La democracia va unida al desarrollo humano. Y es que cuando la gente percibe que su economía personal o familiar no mejora, tiende a creer que la democracia no sirve para nada.

Coincido plenamente con las palabras de Michelle Muschett, subsecretaria general y directora regional para América Latina y el Caribe,  del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. “Cuando la democracia, el desarrollo humano y el Estado se fortalecen simultáneamente, pueden generar dinámicas de progreso más prósperas, inclusivas y sostenibles. Las democracias que no logran responder a las demandas ciudadanas pierden legitimidad. Las sociedades marcadas por desigualdades persistentes enfrentan mayores dificultades para sostener instituciones democráticas fuertes”.

La polarización política, la desinformación, los fakes news y el crimen organizado digital son hoy nuevos desafíos para las democracias presionadas de América Latina y el Caribe, según el informe Democracia y Desarrollo 2026. La polarización porque no busca el enfrentamiento de ideas y conceptos, sino la descalificación de personas con tendencias ideológicas distintas. La desinformación y los fakes news porque pretenden crear incertidumbre y desconfianza para pescar en río revuelto. Y finalmente, el crimen organizado digital, porque desafía al Estado y su capacidad para combatirlo. 

Autores como Edgar Morin, Anne Brigitte Kern, y más recientemente, Adam Tooze, desarrollaron un concepto que diagnostica el mundo de hoy. Un mundo en policrisis. Crisis económicas, crisis políticas, crisis ecológicas y nuevas guerras. Latinoamérica y el Caribe tienen el desafío de surfear estas crisis que no producen. ¿Cómo surfear la policrisis?

El Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2025 del PNUD da una fórmula clave para surfear la policrisis y mejorar el futuro democrático en Latinoamérica y el Caribe: el desarrollo humano resiliente. A ese concepto anterior le agrego algunos apellidos. Es necesario un desarrollo humano resiliente, democrático, transparente y que respete los derechos humanos. Ese es el camino para alcanzar el progreso latinoamericano y caribeño: Uruguay es un ejemplo.

EN ESTA NOTA

Guillermo Peña Capellán

Abogado

Abogado, politólogo, profesor e investigador. Egresado de la Universidad Iberoamericana (UNIBE) con Master en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Miembro de Participación Ciudadana e investigador asociado de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Ha sido consultor del Banco Mundial, Transparencia Internacional, BID y PNUD. Fue fundador del Grupo de Estudiantes de Derecho (GRED-UNIBE). E-mail: guillermo.pena@gmail.com

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