La danzaterapia es un proceso mediante el cual el cuerpo y la mente creadora del sujeto utilizan lenguajes y técnicas para expresar y reproducir, articular y marcar los diversos mundos posibles, reales e imaginarios. De esta manera cuerpo se expresa bajo modalidades verticalizantes, circulares, triangulares y horizontales, mediante movimiento, relación, translación e impulsos del cuerpo. El mismo narra actitudes, comportamientos, estados pronunciamientos y acentuaciones que construyen significados en tiempo, espacio y representación.

A partir de situaciones donde el cuerpo estilizado enuncia y distribuye movimientos en base a unidades y objetos escénicos; el mismo propicia los diferentes valores sobre la base de técnicas mentales, técnicas corporales, focos de atención que se dirigen, de manera controlada, desde la cabeza que es el centro directo y orientado de las manos hasta los brazos, la cintura, la columna vertebral, rodillas y pies, conjuntamente con los llamados chacras ocultos y energéticos del organismo. Se produce en este caso un estado de equilibrio, concentración y dinamismo biomimético a partir de un ritmo del cuerpo y de la expresión.

Danzaterapia y educación estética del cuerpo

La utilización del movimiento en la danza ritual, videodanza, tecnodanza, danzacontacto, orientación gimnástico-rítmica, acrobacia artística, etnodanza y otras expresiones; el sujeto hace suyo un universo que desarrolla lo mental en la experiencia corporal, y a su vez, lo corporal en la experiencia estética, va creando (de esta suerte), una dialéctica del movimiento en doble vía: psicológica y corporal.

a práctica de la danza como terapia potencia la fuerza y la energía, orientadas conscientemente por la mente hacia los cuerpos en movimiento. A partir de diversos esquemas físicos y psicológicos, se desarrolla una actividad corporal que activa un orden estético y direccional, sustentado en una relación intencional, consciente y proyectiva.

Toda esta situación dará lugar a una experiencia justificada en un recorrido cuyos valores se harán visibles, legibles, dinámicos y establecidos sobre la base de varios ejes de interpretación, visión e imaginación.

Dentro de la travesía espectacular se ha entendido el cuerpo como laboratorio de los sentidos. Podemos observar que en toda expresión pre-codificada dará lugar una etapa de codificación física y mental, que a su vez logra practicar la rotura tempo-espacial. Este proceso tendrá una acentuación de tipo cultural y psicológica, desde una técnica expresiva asumida por un cuerpo que puede ser comunicativo y “artizado”; todo lo que implica operaciones sintéticas y analíticas de los sentidos, donde el sujeto danzario ocurre en un espacio que también es un territorio escénico involucra cuerpo, territorialidad y estética del movimiento.

¿Cómo surge una educación estética a partir de un laboratorio o lenguaje del cuerpo? La Kinésica y la Proxémica han presentado desarrollos y datos orgánicos, fisiológicos, neuro-anatómicos, neurológicos, cognitivos y estéticos, donde todo un campo de la expresión artística, involucra una visión del relato histórico del movimiento corporal, ubicado en tiempo y espacio, pero también de distribución de puntos referenciales en un contexto artístico plural, representación y proyectivo.

La experiencia de Dalcroze, Laban, Martha Graham, José Limón, Pina Bausch y otros, ha podido crear marcos incidentes, confluyentes, ocurrentes y consonatistas procedentes de un arte experimental que asimila y desasimila flujos dinámicos bio-comunicativos y socio-comunicativos, a partir de ejercicios especiales donde la noción de signo y de técnica tienden a dirigir las energías bioestéticas, intuitivas y mentales. La ciencia del cuerpo crea las posibilidades de un espacio legible y visible, donde un sujeto competente se inscribe en una representación simétrica o asimétrica, basada en hechos acumulados en tipos o en acciones que implican un tratamiento del significado artístico y en un universo de búsqueda a partir de una visión imaginaria. Dicha visión se convierte en eje de un proceso inductivo, analógico, perceptivo y sensorial.

En efecto, esta línea de investigación y estudio de la corpofesra, sugiere aspectos y elementos que se explican a partir del siguiente punto de trabajo o referencia, de acuerdo con los siguientes elementos conceptuales y creacionales:

  • Percepción distribuida
  • Movimientos direccionales
  • Movimientos graduales
  • Movimientos enlazados
  • Corporemas
  • Traslaciones corporales
  • Rotaciones corporales
  • Flujo ascendente
  • Flujo descendente
  • Flujo normalizado
  • Visiones estilizadas del cuerpo
  • Intencionalidad mental y corporal
  • Deslizamientos en superficies
  • Biosferas poéticas

Y otros.

Estas posibilidades remiten necesariamente a experiencias estéticas que tendrán lugar en el espacio moderno y posmoderno y dentro de un campo nocional orientado: Alternativa y la artisticidad a partir de cualquier componente bio-expresivo o estético-direccional. El mismo será posible si la situación elegida es motivada por el proceso mismo de la técnica expresiva, mediante significación y productividad.

Ligada por constitución a una semiótica del cuerpo, el movimiento y el espacio, la danzaterapia unificada por la educación del cuerpo, genera las posibilidades artísticas del código generativo que sugiere lo danzario como categoría epistémica justificada en su funcionamiento artístico y antropológico. De ahí que en sus orígenes antiguos y modernos exista una dialéctica de la producción de sentido y la recepción artística y pública.

Los senderos de la danzaterapia afectan y hacen visible un escenario dinámico impulsado por una energía direccional comunicadora de mensajes y visiones espectaculares tematizadas y justificadas en el proceso interaccional del dancista o personaje con miras a una finalidad integradora como presencia.

En párrafos anteriores la base de creación con los conceptos articuladores de la corposferas y biosferas, ambas constituidas por lo que es un marco de actuación , dirección, espacio, sendero, intencionalidad, visibilidad y posicionalidad de la fenomenología expresiva del espectáculo que surge de una estética del movimiento, también define la forma del flujo y el movimiento en intencionalidad y corporalidad (Vid. Simone Forti, Anna Halpin, Los integrantes del Judson Dance, Theater, Ivonne Rainer, Alwin Hiklais, Murray Louis, Thisha Brown, entre muchos otros.

Se han creado espacios danzarios con fines terapéuticos que tienen finalidad de salud cuerpo-mente a partir de la relación Soma-Sema kinésica-proxénica, cuyo valor de sentido funciona in praesentia.

Este fenómeno estético-direccional se convierte en un proceso de traducción de visibilidades narrativas activadas por la corposfera y la biosfera. Los ejemplos en este sentido se extienden desde varias semiosferas culturales.|

Odalís G. Pérez

Escritor

Miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua

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