“No importa si la guerra se está librando realmente y, dado que no es posible una victoria decisiva, tampoco importa si la guerra va bien o mal. Lo único necesario es que exista un estado de guerra.” (George Orwell, 1984)
Mientras las grandes corporaciones petroleras transnacionales continúan enriqueciéndose masivamente desde el inicio de la guerra de los Estados Unidos de Norteamérica y el Estado de Israel contra la República Islámica de Irán[1], nuestro mundo parece estar preparándose para una contienda bélica de proporciones nunca antes vistas en la historia de la humanidad. En la Unión Europea, los gobiernos de Francia y Alemania avanzan en sus planes de reintroducir el servicio militar en sus respectivos países[2], obviando la fuerte resistencia de sus juventudes y utilizando la amenaza rusa como pretexto para el incremento del militarismo.
En los Estados Unidos, las Fuerzas Armadas anunciaron recientemente[3] que expandirían la edad máxima de reclutamiento de 35 a 42 años de edad, con la finalidad de poder atraer a más ciudadanos a formar parte del Ejército. A su vez, los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) proyectan elevar sus gastos de defensa al 5% de su Producto Interno Bruto (PIB) de aquí a 2035. Todo esto mientras el Estado de Israel y la Federación Rusa continúan llevando a cabo sus espantosas guerras de conquista y genocidios contra los pueblos palestino y ucraniano, respectivamente.
La explicación última detrás de estos fenómenos bélicos debemos hallarla en la imperiosa necesidad de las industrias armamentísticas por encontrar salida a la sobreproducción de sus tecnologías de muerte, así como de las demás industrias asociadas a la guerra que también sacan su tajada cada vez que sucede un conflicto en cualquier parte del mundo. Detrás de las excursiones imperialistas rusa y anglosionista se esconde una profunda crisis terminal del modo de producción capitalista mundial, tal como lo hemos conocido hasta nuestros días.
El pasado mes de julio, la Administración Trump anunció[4] que comenzaría a desinvertir en la investigación científica universitaria auspiciada por el gobierno federal, para trasladar cinco mil millones de dólares a quince agencias desarrolladoras de inteligencia artificial, así como a científicos individuales que estén trabajando en impulsar tales avances. Este anuncio llegó justo un día antes de que se conociera la noticia de que las acciones de Google y Tesla se desplomaron en la Bolsa de Valores ante la sobreinversión en tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial.[5]
De tal modo que se observa un patrón en el cual el gobierno estadounidense favorece los intereses económicos de las grandes corporaciones tecnológicas, blindándolas ante las grandísimas pérdidas que de otro modo incurrirían de no ser por su intervención directa. Esto no solo demuestra una vez más que el mito del “libre mercado autorregulador” es una fantasía ideológica fetichista que impera en nuestros tiempos de neoliberalismo rampante, sino que, además, confirma la tesis marxista según la cual las crisis de sobreproducción generan la necesidad de movilizar los esfuerzos bélicos imperialistas para destruir capitales, dando salida a las tecnologías de muerte y reiniciando el proceso de acumulación ampliada de capital con la reconstrucción posterior de las naciones pulverizadas por las guerras.
Por otro lado, observamos también la preocupante coincidencia de los partidos moderados y de centroizquierda, tales como los Verdes alemanes, con la derecha, en cuanto a la supuesta “necesidad” del militarismo europeo se refiere. Esto refleja cómo las sociedades occidentales se han ido desplazando paulatinamente hacia la mayor aceptación de las narrativas de la extrema derecha, que inflaman los sentimientos ultranacionalistas y patrioteros de los pueblos en sus intentos por promover la movilización de la maquinaria bélica.
Entre las ambiciones personales de los nuevos tiranos mundiales —tales como Benjamín Netanyahu (n. 1949) y Vladímir Putin (n. 1952)— que persiguen sembrar caos geopolítico con vistas a permanecer indefinidamente en el poder, los discursos xenófobos y ultranacionalistas de las extremas derechas y el empuje del complejo militar-industrial global hacia una guerra sin precedentes, nos hallamos en la antesala de una conflagración bélica mundial que solo puede compararse con las dos contiendas colosales del siglo pasado.
A medida que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán se expande por toda la región de Oriente Medio, englobando ahora al Mar Rojo y al Canal de Suez[6], y la invasión de Ucrania por parte de Rusia excede ya los cuatro años, vemos cómo los gobiernos occidentales pretenden llevar a sus hijos a la muerte y recurren a toda clase de artimañas para reclutar a los jóvenes en sus ejércitos. Países como Lituania, Letonia, Suecia y Croacia han restablecido el servicio militar plenamente obligatorio, lo cual les permite clasificar a las personas según sus aptitudes y su actitud. Con estas medidas, las naciones occidentales pueden emplear sus mecanismos de vigilancia para catalogar a los individuos que corren riesgo de producir una resistencia social a sus planes, lo cual representa una grave amenaza para la democracia liberal, que de por sí se encuentra ya en su agonía de muerte.
Ante este sombrío panorama mundial, urge la protección del derecho humano a la objeción de conciencia, así como la movilización antibelicista de todos los pueblos del mundo, antes de que sea demasiado tarde para frenar el avance mortífero que se avecina con el inminente estallido de una guerra global. El futuro de la humanidad reside, como siempre, en el espíritu de rebeldía de sus juventudes y en el impulso a la solidaridad internacionalista entre los pueblos.
[1] https://www.democracynow.org/2026/8/4/headlines/oil_companies_report_soaring_profits_amid_us_war_on_iran#:~:text=Oil%20giants%20continue%20to%20report,33%25%20jump%20over%20last%20year.
[2] https://www.elsaltodiario.com/militarismo/retorno-del-servicio-militar-europa-alemania-francia-imponen-voluntad-pesar-protestas
[3] https://www.aljazeera.com/news/2026/4/20/whats-behind-the-us-armys-decision-to-raise-enlistment-age-to-42
[4] https://www.theguardian.com/us-news/2026/jul/22/trump-science-funding-overhaul-ai
[5] https://www.bbc.com/news/articles/c235n47g8g8o
[6] https://www.pbs.org/newshour/show/u-s-and-iran-strikes-intensify-as-war-opens-new-fronts
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