Inicio reportando datos sobre el origen y evolución del conflicto territorial entre Chile y Argentina: la zona del canal Beagle, descubierto en la década de los años 30 del siglo XIX, su clima frío, su lejanía y la escasez de medios de vida y de transporte la mantuvieron apartada del quehacer gubernamental, siendo una de las últimas colonizadas por Argentina y Chile. Los mapas de la región reflejaron el desconocimiento de las costas e islas que aquejaba a los navegantes y exploradores de la zona. Pero aún más a los estadistas, que debían decidir sobre las fronteras. Sin embargo, cuando se firmó el tratado de límites fronterizos de 1881, por lo menos en el Beagle ya eran conocidas las islas determinantes de la región. La cartografía argentina y chilena del canal Beagle inmediatamente posterior al tratado fue utilizada como prueba para demostrar cómo se interpretó inicialmente ese tratado en ambos países.

El tratado de 1881 fue objeto de debate en ambos países en los años posteriores a su aprobación por la demarcación de la frontera a lo largo de la cordillera de los Andes. Aunque el tratado sufrió algunas modificaciones en los años posteriores, el estatus de las islas del Beagle no fue sometido a cambio alguno. Estudios sobre el tema coinciden en señalar que la interpretación inicial del tratado de límites de 1881, tanto en Chile como en Argentina y en otros países, señalan las islas al sur de la Tierra de Fuego bajo soberanía chilena, y en ninguno de los mapas aparece el meridiano del Cabo de Hornos como límite entre Chile y Argentina. Los mapas argentinos muestran coincidencia hasta 1881 y algunos hasta mucho tiempo después otorgan a Chile las islas al sur de la isla grande de Tierra del Fuego. Uno de los testimonios que sustentan la posición chilena es el del diplomático argentino Francisco Pascacio Bueno, quien en un memorándum al ministro plenipotenciario de Gran Bretaña en Buenos Aires prevenía a su país de reclamar las islas: "No atino a explicarme por qué el gobierno argentino pretende hoy soberanía sobre las islas Picton, Nueva y Lennox a Chile, fundándose en los tratados vigentes, es decir, en el de 1881 y en el protocolo de 1893″.

Prosigo relatando un tema más reciente y trascendente, como lo es el conflicto de 1978 entre Chile y Argentina, que consistió en una grave disputa territorial y diplomática sobre la soberanía de las islas PNL, cercanas al canal Beagle, y su proyección marítima. Chile y Argentina, gobernadas por dictadores —Pinochet y Videla—, estuvieron cercanas a una guerra total en diciembre de 1978. El problema surgió por la interpretación del trazado de límites de 1881. En 1977, un arbitraje internacional británico otorgó la soberanía de tales islas a Chile.

Empero, el 25 de enero de 1978, el dictador argentino declaró el fallo "insanablemente nulo" y ubicó tropas en la frontera, iniciando Argentina la "Operación Soberanía", movilizando tropas para una extraordinaria invasión militar, mientras el dictador de Chile preparó una estrategia defensiva naval. El 22 de diciembre de 1978, la flota argentina navegó hacia el área disputada, lista para atacar. A último momento el avance se detuvo por una tormenta marina y la aceptación de la mediación de emergencia propuesta por Juan Pablo II. La mediación vaticana evitó el conflicto y culminó firmándose el Tratado de Paz y Amistad de 1984, reconociendo Argentina la soberanía chilena sobre las islas Picton, Nueva y Lennox, a cambio de resolver los límites marítimos, aprobándose arreglar pacíficamente el conflicto.

Empero, existe vigente otra confrontación territorial sudamericana entre Venezuela y Guyana por el territorio Esequibo, con minerales y reservas petroleras. Ese conflicto brinda propicia oportunidad para RD consolidarse como nación con la mayor importancia geopolítica regional. Asimismo, RD tiene armoniosas relaciones, mutuamente beneficiosas, con Guyana, donde el presidente Abinader viaja frecuentemente, pudiendo solicitar a León XIV incorporarse a un arbitraje que impida guerrear y emitiendo un laudo equilibrado que garantice los derechos de Guyana en Esequibo. Adicionalmente, RD cooperó con Guyana apoyando solidariamente la candidatura triunfadora de un guyanés como secretario general de la OEA. Concluyo recalcando y precisando que León XIV es ciudadano peruano y probablemente participaría en un arbitraje que impidiera otra guerra sudamericana entre Venezuela y Guyana por Esequibo, similar a lo hecho exitosamente por Juan Pablo II en el conflicto entre Chile y Argentina.

Eulogio Santaella

Ingeniero

Ingeniero. Fue administrador del Consejo Estatal del Azúcar y embajador en Washington. Profesor universitario. Empresario.

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