El comandante Castro fue praxis: teoría y acción junto al pueblo.

En la zafra de 1970 cortó caña, no como gesto simbólico, sino real, “por deber moral”.

Relató haber producido 3,4 toneladas diarias hasta que un “afilado machete” cortó su bota y una herida en el pie izquierdo lo obligó a detenerse. Este detalle lo humaniza.

Sobreviviente del Moncada (1953), del Granma (1956), orador ante la ONU (1960) y protagonista de la crisis de los misiles (1962), ¿también cortador de caña?

Su experiencia revela la dureza del campo y la dimensión ética de un líder que compartió el esfuerzo colectivo.

Pedro José Taveras Alonzo

Antropólogo social

Quien suscribe cuenta con 23 años de experiencia como técnico en el Programa Nacional de Reforestación que se ejecuta desde el 1997 en República Dominicana.

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