La dignidad de nuestra América también lleva el nombre de Fidel. Creció humanamente abrazado a la idea milenaria de Jesucristo: “Amar al prójimo como a ti mismo”, y sembró por América la semilla fecunda de la libertad y del amor a escala social. Fidel Castro convirtió la solidaridad en acción y llevó ese principio hasta los lugares más recónditos del planeta, mediante servicios de salud, educación, deporte, arte y cooperación con pueblos necesitados. Hizo del compromiso con los demás una forma de vida. Su legado permanece como testimonio de dignidad, entrega, solidaridad, justicia y profundo amor por toda la humanidad.
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