Hace más de un año, en la segunda quincena de mayo de 2025, el tramo situado en el pk 10+450 de la carretera El Abanico Constanza, sufrió un hundimiento de la plataforma que, según técnicos del MOPC, fue producido por “lluvias constantes y prácticas agrícolas en las alturas”. Añadieron que el MOPC continuaría en el lugar realizando “estudios más profundos, para definir intervenciones de mayor alcance y durabilidad”.
A los pocos días de tal evento, en la primera semana de junio del año pasado, sin hacer estudios profundos ni nada por el estilo, sellaron las grietas, colocaron concreto asfáltico para nivelar la zona afectada y arreglaron la cuneta que había sido dañada. En la actualidad, esta zona volvió a sufrir un ligero hundimiento y a agrietarse. Es decir, la zona es inestable, por lo que se debiera haber realizado un estudio del comportamiento de los suelos y las rocas de ese sector, ya que, salvo que se tomen medidas adecuadas, en base a un estudio geotécnico serio, tal sector seguirá presentando movimientos e inseguridad, pues a la naturaleza no se le puede engañar. Culpar de dichas fallas a lluvias constantes y prácticas agrícolas es algo que, aparte de ridículo, no se puede aceptar.
El 12 de junio del año pasado, en la misma vía, unos ciento veinticinco metros más adelante, se deslizó una parte del terraplén que soportaba parte de la plataforma de la carretera, inhabilitando el carril pegado al barranco. En el mes de julio de 2025, después de un estudio de la zona, el MOPC cortó parcialmente la carretera durante unas seis semanas y acometió la reparación del tramo afectado mediante la realización de micropilotes. Al día de hoy, la carretera sigue con un solo carril abierto en ese punto kilométrico y es algo inaudito el ritmo de esos trabajos. En el peor de los casos, ese trabajo podría haberse prolongado un máximo de tres o cuatro meses. ¿Por qué esa velocidad tan lenta para ejecutar los micropilotes? ¿Qué incremento de gastos generales tendrá la empresa que ejecuta los trabajos por ese ritmo tan absurdo? ¿Quién terminará pagando ese incremento de costos?
En general, se puede asegurar que la mayoría de contratiempos que presenta esa vía se deben a un mantenimiento muy deficiente de la misma y a permitir la circulación de vehículos de gran tonelaje y no aptos para el trazado geométrico de dicha carretera. Mientras los técnicos claudiquen a los intereses de algunos sectores de la sociedad no se lograrán resolver los muchos problemas de nuestras vías.
Adicional a los problemas anteriores, muchos tramos de la vía presentan un grado de deterioro de la capa de rodadura alarmante. Varios kilómetros, antes y después de Río Frío, el pavimento parece un paisaje lunar, lleno de cráteres por doquier. Jamás he visto una calidad del concreto asfáltico tan sumamente mala y colocado con espesores no contemplados por ningún reglamento internacional. Resulta que el soporte estructural de la calzada está bien en la mayor parte de la carretera, habiendo fallado las capas de refuerzo colocadas desde el año 2021. Los refuerzos del firme han servido para dejar la capa de rodadura en peor estado que la primitiva que se pretendía mejorar. Esto se puede observar a lo largo de toda la carretera.
Para terminar, quisiera manifestar algunas barbaridades que presenta la señalización de dicha vía, justo antes de llegar a Constanza. En salidas a la carretera desde vías secundarias (intersecciones de Colonia Kennedy y El Valle) han colocado señales de PARE en la vía principal en lugar de las secundarias para acceder a la principal. Otra irregularidad de la mencionada vía es que, desde El Abanico hasta Constanza, de acuerdo con la ley, no puede ningún vehículo adelantar a otro, pues en el eje está pintada una línea continua, lo que implica subir y bajar en determinados puntos a 10 km/h, que es la velocidad a la que se mueven algunas patanas sobrecargadas. Atrocidades de este tipo demuestran el grado de desconocimiento en seguridad vial de algunos empleados del MOPC, aunque lo peor sea que nadie supervise esos trabajos y exija rectificar. En intersecciones, lo correcto es poner una señal de velocidad máxima 50 km/h en la vía principal y una señal de PARE en la vía secundaria que accede a la principal, con su correspondiente línea para parar pintada en el pavimento.
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