Como todos los 16 de agosto y 27 de febrero, los rumores de cambios arropan las instituciones del Estado. Los diferentes grupos murmuran sobre qué nuevo grupo pudiera o no tomar la dirección de esta o aquella institución. El sector aeronáutico no es ajeno a esto, y las teorías de cada cambio se comienzan a expandir semanas antes de la fecha.
Para nosotros, como observadores del sector que buscamos su mejoría, se convierte en una preocupación el hecho de que, en el pasado, estas instituciones se han convertido en botines políticos, con las que se les pagan favores políticos a distintos grupos aliados al gobierno, dejando de lado su objetivo puramente técnico.
Es doloroso ver a colegas técnicos dentro de estas instituciones repentinamente desplazados por nuevos nombramientos políticos externos, o buenos proyectos de desarrollo abandonados o disminuidos, en favor de proyectos más alineados con fines políticos.
Pero no siempre los cambios son a peor. En esta ocasión observamos algunos cambios que pudieran mejorar el sistema más que deteriorarlo, y que nos dan algo de esperanza para la industria.
Junta de Aviación Civil (JAC)
La JAC, como máximo órgano del sector aeronáutico dominicano, es una institución delicada de balancear; la suma de intereses económicos y políticos en el centro de su misión la convierten en un punto importante de estabilidad institucional. Dentro de sus funciones se encuentran la supervisión de varias instituciones del sector, así como la aplicación del anexo 9 de la OACI, encargado de la facilitación del transporte aéreo de pasajeros. Por ello, su carpeta de trabajo va desde la supervisión de la institución encargada de la investigación de accidentes aéreos, hasta el buen o mal servicio de las aerolíneas a los pasajeros.
El nombramiento de Julio Peña Guzmán como nuevo presidente de la JAC nos ha parecido una buena elección. Peña Guzman lleva muchos años relacionado al sector aeronáutico como abogado, e hizo una buena gestión como embajador ante la OACI. Su visión de reestructuración del sector en base a las mejores prácticas de otros países es moderna y progresista, y traería un buen desarrollo al sistema aeronáutico nacional.
La JAC tiene varios retos importantes que abordar: la investigación de los accidentes de Helidosa en 2021 y recientemente de un jet corporativo en La Romana; la desbordada firma de acuerdos de Cielos Abiertos sin el debido análisis; el rápido crecimiento de las aerolíneas nacionales; el aumento de quejas de los pasajeros; la intromisión de sectores empresariales en decisiones técnicas; y los conflictos de interés de suplidores del Estado dentro de organismos estatales, entre otros.
Esperamos que el señor Peña Guzman afronte estos nuevos retos con una visión moderna y balanceada, y que pueda encontrar la cooperación de los diferentes sectores al abordar todos estos puntos.
Departamento Aeroportuario
Esta fue una sorpresa que no esperábamos. El señor Víctor Pichardo llevaba desde el principio de la administración Abinader al mando de esta institución; su trato afable y político le había ganado muchos puntos dentro del sector, así como su proyecto de la creación de una red de helipuertos en todo el país. Bajo su mando se iniciaron o terminaron varios nuevos aeropuertos y se renegoció el contrato de concesión a Aerodom.
Pero también se vivieron algunas frustraciones. La renegociación del contrato de Aerodom, por ejemplo, estuvo cargada de críticas en la prensa, así como los constantes problemas en el aeropuerto internacional de Las Américas. Desde el punto de vista de los pilotos, crecía la frustración por el largo cierre del aeropuerto doméstico de Constanza para renovación de su pista (ya a más de dos años), así como la baja aplicación del Protocolo para el Manejo de la Aviación Privada No Comercial (una iniciativa del señor Pichardo).
El nuevo incumbente, el señor Mérido Torres Espinal, fue lo más inesperado de todo, pues es abogado de profesión y no ha sido parte del sector hasta donde hemos podido investigar. Habrá que esperar a ver con qué planes viene el señor Torres, pero de antemano esperamos que sea exitoso en su gestión.
Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC)
Generalmente ocupado por un director militar en República Dominicana, este no es el caso en otros países como los Estados Unidos, donde agencias civiles se encargan de la seguridad de los aeropuertos.
En este caso asume la dirección el General de Brigada piloto Manuel Abad García Lightow, Fuerza Aérea de República Dominicana (FARD), en sustitución del General de Brigada piloto Enmanuel Souffront Tamayo, quien asciende a Mayor General y es nombrado comandante general de la FARd.
El CESAC ha tenido serios retos en los últimos años, siendo uno de sus mayores escándalos el robo de cables eléctricos en el aeropuerto internacional de Las Américas, y el manejo de la entrada de pilotos de aviación general a las áreas de rampa.
Otras instituciones como el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) y la Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos (CIAA), quedaron sin cambios, aunque se espera que para febrero del año que viene se realicen cambios en IDAC, así como en CIAA cuyo incumbente figura como temporal en su nombramiento.
Es importante que se trabaje en una agenda común de desarrollo para todo el sector, en el que se unan fuerzas para afrontar los grandes retos del crecimiento operacional que hemos vivido en los últimos años. La tecnificación del sector debe continuar, llevada de la mano de una mejor capacitación del personal y una mejora de los salarios y las condiciones de vida.
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